
Iglesias Reformadas en Argentina
Correspondencia Sinodal
Belgrano
7668
Pastor Gerardo Oberman
Buenos Aires.
Argentina
Secretario
Tel: (+54) 223 478-6568
Declaración
pública
Paz y seguridad.
¡La vida vale!
“Cuando
la gente diga: «todo está en paz y tranquilo», entonces vendrá de repente
sobre ellos la destrucción...” (1º Tesalonicenses
5:3a)
Durante
años, los argentinos vivimos en una ficción. Por ignorancia o por conveniencia
muchos pensaban y decían: “todo está en paz y tranquilo». Pero, por
debajo de aquella superficie de aparente tranquilidad y estabilidad, las bases
mismas de una nación se estaban corroyendo... La corrupción sistémica de las
clases dirigentes, como el elemento más sutil de la violencia fratricida,
derivó en una debacle económica cuyas consecuencias son todavía impredecibles.
Y “de repente”, todo parece derrumbarse y destruirse. No sólo la economía,
sino los derechos sociales elementales de cada ciudadano, sus posibilidades
de vivir con un mínimo sentido de dignidad, sus esperanzas de alcanzar metas
básicas: un trabajo, acceso a la salud, educación para sus hijos e hijas...
Todo parece encaminado a la destrucción. El crecimiento de la pobreza y la
indigencia, de acuerdo a las cifras oficiales,
alcanza récordes alarmantes. Y el país sigue cuesta abajo...
Pero, esto no es de
ahora. La ola de inseguridad y de violencia que en estas semanas ha alcanzado
niveles más que preocupantes, no es sino la manifestación de una de las caras
más temidas de la debacle de una nación. Es la herida sangrante de una enfermedad
que ha estado socavando la vida de los argentinos y argentinas desde hace
muchos pero muchos años. Hombres y mujeres con memoria lo han estado señalando
mientras la gran mayoría del país decía: “todo está en paz y tranquilo”...
Hoy la triste realidad
de los secuestros, los robos violentos, la represión, la muerte..., nos duele
a todos por igual. Porque la destrucción ya no afecta sólo a las personas
más castigadas por la injusticia social, que ya vienen sufriendo las miserias
del modelo hace tiempo. Hoy la destrucción golpea a la puerta de todos, sin
excepciones. Y pareciera que recién ahora les doliera a algunos políticos,
a los medios de comunicación y a los sectores sociales que habían logrado
sobrevivir en la última década. Sin embargo, esta violencia no es nueva. Es
la consecuencia de haber creído en un modelo que no estaba basado en la justicia
ni en la transparencia ni en la búsqueda del bien común.
Como iglesias evangélicas,
firmemente fundadas en la Palabra, creemos que la toma de conciencia es el
inicio de un posible camino de salida. Ante la crudeza de la violencia y la
inseguridad no podemos ni debemos escondernos y encerrarnos en nosotros mismos.
No podemos asumir la actitud de Ezequías, que sólo pensaba en sí mismo, diciendo:
“que al menos haya paz y seguridad en mis días” (Isaías 39:8). La salida
no está en el aislamiento sino en la posibilidad de repensar, juntos, nuestro
compromiso con nuestra historia y la historia de nuestros hijos e hijas.
Porque, por más que
la realidad se empeñe en meternos miedo, empujándonos al encierro, la palabra
del Señor sigue pronunciándose por una vida en paz y en seguridad.
¡Porque la vida vale!
Desde la fe en un
Dios que ama a su pueblo, afirmamos que su voluntad prevalecerá por sobre
las voluntades perversas de quienes apuestan al caos y a la destrucción para
seguir sacando provecho personal. Ese no es el camino de Dios.
En esta hora de injusticia,
de violencia y de inseguridad, los creyentes en Cristo Jesús y todos los hombres
y mujeres de buen corazón, estamos llamados a creer y a anunciar que la vida
vale. La de cada uno y cada una. ¡La vida vale!
Quizá uniéndonos en
esta esperanza y trabajando activamente con actitudes solidarias y comprometidas,
el horizonte aclare, revelando los primeros rayos de una patria más parecida
a aquella que Dios sigue queriendo para sus hijos e hijas.
“Los árboles del campo
darán su fruto,
la tierra dará su
cosecha,
y ellos vivirán con
seguridad
en su propia tierra.
Cuando yo libere a
mi pueblo
de quienes lo han
esclavizado...
No serán más despojo
de las naciones...
Vivirán con seguridad,
sin que nadie los
espante.
Les daré sembrado
fértiles
y ya no pasarán hambre
ni serán avergonzados
por las naciones.
Y sabrán que yo soy
su Dios
y que estoy con ellos...”
Ezequiel 34:27-30
A los 30 días del
mes de agosto de 2002. Por la Mesa de las Iglesias Reformadas en Argentina
Pastor
Germán Zijlstra
Pastor Gerardo Oberman
Presidente
Secretario


PERSEGUIR, DETENER, DESAPARECER
ORDENAN DETENER AL EX SECRETARIO DE SEGURIDAD
PROVINCIAL NAZARIO
Buscan a un ex funcionario salteño El juez federal Claudio Bonadío ordenó
la detención del ex gendarme Sergio Nazario por el secuestro y desaparición
de
Lucila Révora y Carlos Fassano. Nazario actuó en el campo clandestino El Olimpo.
El juez federal Claudio Bonadío dispuso la detención de Sergio Nazario. En
Salta especulaban con que el ex secretario de Seguridad salteño se fue del
país.
En 1997 Sergio Nazario tuvo que renunciar a su puesto como secretario de Seguridad
de la provincia de Salta porque fue reconocido como ex miembro del
grupo de tareas del centro clandestino de detención El Olimpo. Pese a las
denuncias, no había tenido problemas judiciales hasta ayer, cuando el juez
federal Claudio Bonadío ordenó su detención por haber participado en las desapariciones
de Lucila Révora y Carlos Fassano. Ambos fueron secuestrados en octubre de
1978 en un operativo militar que motivó una pelea interna entre los represores
y que terminó con un insólito sumario que le fue encargado a uno de los detenidos
de El Olimpo.
El 11 de octubre de 1978 los vecinos de Floresta fueron sacudidos por el despliegue
de miembros del Ejército, la policía, la Gendarmería y el Servicio Penitenciario
frente a la casa de la calle Belén 335. Allí fue fusilado Carlos Fassano y
fue secuestrada Lucila Révora, que estaba embarazada de ocho meses. La mujer
fue llevada a El Olimpo. Algunas versiones indican que llegó sin vida al centro
clandestino de detención pero el capitán de fragata Carlos de Bento aseguró
que fue arrojada al río en uno de los vuelos de la muerte. En la casa también
estaba el hijo de Révora, Eduardo De Pedro -de un año y ocho meses- que fue
devuelto a su familia tres meses después. De Pedro, que habló con Página/12,
fue citado por Bonadío luego de que en la causa por la desaparición de 18
militantes montoneros se encontraran, en los legajos de algunos acusados,
referencias a su madre y su compañero.
El operativo de la calle Belén duró más de una hora e incluyó granadas y un
helicóptero. Los represores tenían grandes expectativas porque le habían arrancado
en la tortura a un detenido que allí había 150 mil dólares. Según el relato
del ex gendarme Omar Torres, los miembros de la patota se pelearon por el
botín al punto tal de que algunos de ellos tiraron una granada cuando otros
estaban dentro de la casa. Murió el principal de la Policía Federal Federico
Corvinos y fueron heridos el capitán del Ejército Enrique Del Pino ("Miguel")
y el oficial del Servicio Penitenciario Juan Carlos Avena("Centeno"). Los
diarios de la época los presentaron como víctimas de "los extremistas", pero
lo fueron de su propia codicia y de sus compañeros. Osvaldo Acosta, que estuvo
detenido en El Olimpo, relató que los represores discutieron muy fuerte porque
la plata que supuestamente había en la casa de la calle Belén no aparecía.
Como Acosta era abogado, un prefecto de apellido Cortez le encargó que hiciera
un sumario. "Me encontré en la particular situación de interrogar a mis secuestradores.
Y hasta tenía facultad para dictar el sobreseimiento, lo que tuve que hacer
al comprobar que no podía demostrar la existencia del dinero. Cortez, en agradecimiento,
me regaló chocolatines", relató Acosta en el juicio a las Juntas.
El ex gendarme Torres aseguró que Nazario -que era conocido como Esteves o
Teves- hizo una llamada telefónica a la escuela de Gendarmería el día de los
secuestros para pedir el lugar para hacer "un asado", es decir, para quemar
el cuerpo de Fassano.
Entre 1995 y 1997 Nazario, a quien se vinculó con el empresario fallecido
Alfredo Yabrán, integró el gabinete del gobernador de Salta, Juan Carlos Romero.
Era el responsable político de la policía, el Servicio Penitenciario y de
Defensa Civil de la provincia. Renunció obligado porque fue reconocido cuando
apareció en la televisión como interlocutor de los piqueteros que cortaban
la ruta 34 en Tartagal. Julio Aguirre, sindicalista y ex senador por el PJ,
fue quien reconoció a Nazario en 1997. "El ordenó que me torturaran", afirmó.
Torres describió:
"Sacaba confesiones bajo tortura a los detenidos y participaba en los procedimientos".
Lucrecia Barquet, de Familiares de Desaparecidos de Salta,dijo a Página/12
que algunos medios locales decían ayer que Nazario ya había salido del país.
El operativo en la casa de la calle Belén es parte de la causa en la que se
investiga la desaparición de los 18 militantes montoneros en 1980 y en la
que Bonadío ordenó hace un mes la detención de 44 represores, entre ellos
el dictador Leopoldo Fortunato Galtieri. Si bien ambos hechos no tienen conexión
directa, en los dos episodios está involucrado el Batallón de Inteligencia
601.
"ESTÁ FUERA DEL GOBIERNO"
El gobernador salteño y precandidato presidencial por el PJ, Juan Carlos Romero,
se apresuró ayer a aclarar que el represor Sergio Nazario "no ejerce actualmente
cargo alguno en el gobierno". "En junio de 1997 solicité la renuncia de Sergio
Nazario, quien era en ese entonces secretario de Seguridad de la provincia,
casualmente por imputaciones públicas que vinculaban a ese señor con violaciones
a los derechos humanos", explicó Romero en un comunicado de prensa. Sin embargo,
el represor habría sido invitado recientemente a una recepción que el gobernador
salteño ofreció en la provincia con motivo de una visita del presidente Eduardo
Duhalde, ya que se habría mantenido en funciones como "asesor". Nazario dijo
a una radio que concurrió al evento "invitado" por Romero, pero allegados
al gobernador aseguraron que fue en calidad de "afiliado" al justicialismo.
EL TPI NO PODRÁ JUZGAR LOS CRÍMENES QUE SE COMETAN EN COLOMBIA LOS
PRÓXIMOS SIETE AÑOS
PASTRANA INCLUYÓ EN SECRETO LA SALVEDAD
El TPI no podrá juzgar los crímenes que se cometan en Colombia los próximos
siete años
Un diputado denuncia que el Congreso que ratificó el Tribunal Penal Internacional
desconocía esa condición
BOGOTÁ.- El Tribunal Penal Internacional (TPI) no tendrá jurisdicción para
juzgar los crímenes que se cometan en Colombia durante los próximos siete
años,
según ha denunciado el diputado Jimmy Chamorro, quien acusó al Gobierno del
ex presidente Andrés Pastrana de "engañar" al país al incluir esta salvedad.
"Es una actitud monstruosa, inconveniente e infame que Colombia ha sentado
ante el organismo internacional", afirmó el diputado, quien había impulsado
la la
ratificación del Tribunal Penal Internacional ante el Congreso.
Chamorro manifestó a la emisora local Radio Caracol que los congresistas nunca
se enteraron de que el embajador de Colombia ante la ONU, Alfonso Valdivieso,
fuera a incluir esta salvedad.
"Estábamos confiados en que la ratificación se haría manteniendo la integridad
del Estatuto de Roma, sin hacer uso del artículo 124, que contiene la salvedad
de los siete años de gracia para los criminales de guerra", explicó Chamorro.
Que Uribe 'subsane el error'
Además, el diputado señaló que con la salvaguarda serán excluidos del TPI
delitos como atacar y bombardear ciudades, reclutar niños menores de 15 años,
dirigir ataques contra edificios, tomar rehenes y el empleo de armas químicas
contra la población civil, y quedarán impunes los extranjeros que cometan
crímenes de guerra en el país.
"Conocer esta actitud da tristeza y a la vez un sentido de impotencia, también
un poco de rabia, pero es confirmar que el tema del TPI no va a ser fácil
para
Colombia", señaló el impulsor de la ley en el Congreso.
"Sin embargo, es importante aclarar que este error es subsanable y le corresponde
ahora al presidente, Álvaro Uribe Vélez, retirar lo antes posible y
EN LA CAUSA MONTONEROS :Prisión preventiva para Galtieri y Suárez
Mason
La dictó el juez Bonadio e incluye a más de 20 ex jefes militares involucrados
en violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura.
El juez federal Claudio Bonadio dictó este mediodía la prisión preventiva
del ex presidente de facto Leopoldo Fortunato Galtieri y del ex general Carlos
Guillermo Suarez Mason, junto a otra veintena de ex jefes militares, por considerarlos
involucrados en violaciones a los derechos humanos durante la última dictadura
militar.
El magistrado adoptó esa decisión en la causa en la que se investiga el secuestro,
torturas y homicidios de unos veinte militantes montoneros en 1980.
En una resolución de 250 carillas, el juez Claudio Bonadio consideró suficientemente
acreditada sus responsabilidades en los hechos y, además, dictó embargos millonarios
a los procesados que van, según los casos, de 4 millones a 400 mil pesos.
Además de Galtieri y Suárez Mason, el magistrado dictó la prisión preventiva
de otros 24 procesados por la presunta comisión de los delitos de "asociación
ilícita, privación ilegítima de la libertad, homicidio agravado, tormentos
y reducción a la servidumbre", entre otros. Al mismo tiempo, dejó en libertad
a cinco de los imputados, entre ellos, el general retirado Juan Ramon Mabragaña.
En esta causa se pretende establecer la suerte que corrieron los miembros
de la organización Montoneros al volver al país desde el exilio, en países
de Europa y
América Latina, para actuar en lo que ellos llamaban "contraofensiva" contra
la dictadura militar, en 1979 y 1980.
Entre otros caídos se cuenta a Horacio Campiglia -de la Conducción Nacional
de Montoneros-, Mónica Pinus de Binstock, Lorenzo Viñas -hijo del escritor
David
Viñas- y el sacerdote Jorge Adur, todos secuestrados en Brasil en el marco
de la Operación Cóndor, además de Ricardo 'Pato' Zucker -hijo del actor Marcos
Zucker- y su compañera Marta Libenson.
En España, la sobreviviente Silvia Tolchinsky declaró como testigo ante Bonadío
y contó que Viñas y Adur habrían sido ultimados en los "vuelos de la muerte",
que consistían en arrojar al mar a los prisioneros, vivos y dopados, desde
aviones militares.
La particularidad de esta causa es que Galtieri, artífice de la derrota argentina
en la Guerra de Malvinas, en 1982 fue condenado a raíz de ello por negligencia,
pero hasta ahora nunca había sido privado de la libertad por crímenes de lesa
humanidad cometidos en la última dictadura (1976-83). Sin embargo, desde 1997
pesa en su contra una orden internacional de arresto librada desde España,
bajo cargos de terrorismo de Estado y genocidio.
Otro hecho singular del expediente es que por primera vez la Justicia procesó
y tiene detenidos a ex jerarcas del Batallón 601 de Inteligencia del Ejército
-de
sonada participación en la represión ilegal-, como su ex titular coronel Carlos
Alberto Tepedino, el coronel retirado Antonio Herminio Simón, y el coronel
retirado Pascual Guerrieri.
Los objetivos de las ideas innovadoras:
la
militarización de la pobreza y exclusión social
Los pobres en crecimiento y deprivados de los derechos
elementales son una fuente inagotable de recursos para las corporaciones
económica, política y militar.
Es indudable que la
decisión política no es invertir en la infancia, adolescencia y juventud,
sino aprovechar las consecuencias de las
violaciones que el Estado viene cometiendo contra ellos y sus familias
al privarlos de educación, salud, vivienda, para generar una fuente de recursos
para la corporación militar.
¿Por qué puede el poder político lanzar una propuesta de esta naturaleza
y lograr convertir en opinable “votable”un principio de la democracia y
el desarrollo humano? El mundo desarrollado ha cuestionado y redefinido
el rol de las fuerzas armadas para evitar el avance de la corporación y
sus métodos represivos sobre el conjunto social. El derecho a objetar en
conciencia para evitar el servicio militar obligatorio, en la crianza de
nuestros hijos, es parte de lo que no aprendemos del primer mundo, del que
solo recibimos aquello que nos priva del futuro.
¿Cual es el límite que puede obtener un adolescente en las fuerzas
armadas? Ninguno. Solo aprenderá a obedecer a un superior. La ley mando-obediencia
es la que rige las relaciones entre los seres humanos militarizados que
se convierten en un rango y se despersonalizan detrás de una norma siempre
prohibitiva que se transgrede en el mismo momento de su imposición: principio
de la doble moral que sostiene la impunidad y la injusticia de los tribunales.
La corporación militar durante la dictadura unió a la desaparición
forzada de personas (adultos, niños y adolescentes), el robo sistemático
de sus bienes. Nada devolvieron y aquellos que tienen edad para recordar
no quieren hacerlo. Al concepto
de patria y honor se unió la muerte, la estafa, el robo, el saqueo. El poder
político, lejos de asumir la definición del rol de las fuerzas armadas y
terminar con las normas violatorias de los derechos elementales que vulneran
a cada persona que ingresa en la corporación para hacerse militar, sumó
actores a la práctica de saqueo organizado desde el Estado. Las fuerzas
policiales ocupan ese espacio y no saben en la provincia de Buenos Aires
cómo poner límite al delito organizado desde la propia fuerza.
En este marco eligen aliarse a la corporación militar para que “rescaten”
a los adolescentes, víctimas de la “industria del control del delito de
la bonaerense”.
Indudablemente, es un tiro por elevación: ciento cincuenta pesos por chico a la unidad militar es mas barato que restituir los derechos básicos a las familias de origen, sostener pequeños hogares, invertir en escuelas de oficios. Y se calma un reclamo militar sobre el presupuesto que lleva años sin resolverse.
Sería poco serio de nuestra parte, porque trabajamos con aquellos
chicos que carecen justamente de límite-contención, hacer caso omiso a este
argumento sin expresar palabra alguna. No hay dudas sobre la ausencia de
límite-contención en la etapa y franja etárea de la adolescencia y juventud,
justamente porque es la más pobre y con menos oportunidades desde el Estado,
literalmente están condenados porque el sistema no va a generar fuentes
de trabajo para esta población a corto plazo, si alguna vez las genera.
Los chicos estarán bajo tierra o en una miserable cárcel, con una
expectativa de vida que no excede los cinco años.
¿Por que hay sectores de la comunidad que aun piensan que el límite
y la autoridad solo se consigue desde la violencia que y el autoritarismo
que simbolizan las fuerzas armadas? Sencillamente porque poseen métodos
de crianza represivos que anidan en nuestra conciencia, detrás de los cuales
somos capaces de cambiar una mala escolarización por un fusil y una orden
que organice la vida de quienes son nada más ni nada menos los que hoy no
tienen futuro.
¿Por qué somos incapaces como sociedad de hacernos cargo? Que compramos
el cuento del desarrollo neoliberal no es solo Menem. Son todos y cada uno
de los hombres y mujeres y todas y cada una de las instituciones que enseñan
a los niños, adolescentes y jóvenes que no hace falta trabajar para producir
bienes sociales y comunitarios que nos incluyan a todos y todas.
Durante años la expresión de la voluntad política por el voto ha
convalidado el saqueo de nuestros recursos y el robo al “laburante”, a tal
punto que los chicos nos han puesto el mote que nos cabe por haber tolerado tanta dominación en pos
de un mercado que nos permita consumir bienes inservibles que no nos realizan
como personas.
El gobierno bonaerense y las fuerzas armadas hábilmente han logrado
tirar a la escena una propuesta que viene como anillo al dedo para que los
adultos nos desresponsabilicemos definitivamente de nuestros jóvenes, arrojándolos
a la violencia como con forma pseudo-educativa: la colimba estudiantil.
Dejemos de tirar nuestras propias miserias a los mas chicos, somos
responsables de este país y de que los gobernantes se atrevan a expresar
que poseen recursos y que no los van a invertir ni en los pibes, ni en sus
familias, ni en las escuelas, ni en los comedores y centros barriales que
en el desmadre y despadre sostienen a los que nadie quiere contener: los
más chicos que pronto serán adultos.
¿Hasta cuando vamos a transferir como sociedad adulta nuestra responsabilidad
por el país que queremos a los mas chicos? Empecemos por poner límite a
las violaciones a nuestros derechos y sumemos contención social a los mas
chicos.
Digamos NO de una vez por todas en lugar de volver a golpear la
puerta de los cuarteles.
Los giles laburantes aun podemos ser referentes de los pibes. Solo
necesitamos la fuerza para luchar por nuestros derechos y los derechos de
los mas chicos.
EL OBISPO PIÑA APOYA A LOS SIN TIERRA MISIONEROS.
Posadas. (PE) Unas 150.000 hectáreas del territorio de Misiones, en una franja fronteriza con Brasil, estarían ocupadas por más de 6000 familias de un incipiente movimiento similar al de los sin tierra brasileño, según el subsecretario de Tierras de Misiones, Gustavo Werich quien reconoció que "la situación es insostenible porque el gobierno no dispone de medios para controlarla".
Desde hace unos meses los “Sin Tierra Misioneros” toman propiedades fiscales y privadas y para sobrevivir plantan maíz, porotos, tabaco y crían animales de granja. Según informaciones locales para el miércoles se realizaría una reunión en el Ministerio de Gobierno provincial entre representantes de los ocupantes de tierras y de las empresas en búsqueda de una solución al problema. Los ocupantes de terrenos le piden al gobierno provincial que se les reconozca sus derechos sobre los territorios ocupados.
Hace una semana los “Sin Tierra Misioneros” iniciaron cortes sorpresivos en el cruce de las rutas provinciales 17 y 20, un punto estratégico para el transporte de cargas provincial, a menos de 100 kms. de Bernardo de Irigoyen, en el límite con Brasil y a unos 270 kms. al norte de Posadas, la capital provincial. Ahora los cortes de ruta se levantaron hasta tanto se realice el encuentro en el Ministerio de Gobierno.
Acerca de la situación el obispo de la Iglesia Católica Romana de Iguazú, Joaquín Piña, jesuita, justificó y avaló las continuas ocupaciones al afirmar que "las empresas que reclaman y se quejan tienen tierras improductivas que deberían cederlas a quienes no la tienen. Como Iglesia apoyamos el derecho de esa gente a vivir en algún lugar" agregando que habría que formular "una revisión del concepto del derecho de propiedad".
Por su parte, el doctor Edgard Castro, apoderado de la firma Colonizadora Misionera en cuyos alrededores se concentraron durante las últimas jornadas los grupos más rebeldes de usurpadores de tierras, dijo que "Quienes toman terrenos que no les pertenecen atentan contra el trabajo estable, alientan los vicios de la inmoralidad tolerada, privan a los municipios de cobrar sus tasas, disminuyen los ingresos provinciales provenientes del impuesto inmobiliario y generan un comercio paralelo e ilegal de maderas, que obviamente tampoco tributa al fisco" y "provoca inseguridad jurídica porque dispara directamente contra algunos capitales que, ante este inconveniente, inmediatamente buscan otros lugares para radicarse".
Declaraciones similares hicieron Francisco García y Juan Bragado, apoderados de firmas forestales, al sostener que si no se encuentra forma de poner coto a las severas irregularidades, y si el Estado misionero no pone freno a la ocupación ilegal de tierras, "cunde el desaliento entre inversionistas. El desarrollo sustentable se cumple con la aplicación de la ley, no infligiéndola".
Según algunas
versiones los campesinos afirmarían estar vinculados con el Movimiento
de los Sin Tierra del Brasil (MST) y su similar del Paraguay, que se muestran
muy activos en departamentos limítrofes con Misiones. Datos extraoficiales
estiman que sólo un 20% de los ocupantes ilegales es de nacionalidad brasileña
y que el otro 80% es argentino.* (SN 4439).
BOLIVIA :LOS HOMBRES
SON UNA DE LAS PRINCIPALES BARRERAS PARAEL EJERCICIO DE LOS DD.HH. DE
LAS MUJERES
AMUPEI/23/09/2002.- Una de las más importantes barreras -de carácter estructural-
para el ejercicio de los derechos humanos de las mujeres es la vigencia
del modelo patriarcal (en el que el poder otorgado al hombre por encima
de la mujer es el eje que estructura los valores sociales) que
sostiene un modelo de familia vertical, construido por el padre en primera
instancia y -en una posición inferior- la madre y l@s hij@s. "La verticalidad, la disciplina, la obediencia, el respeto
y el castigo son elementos fundamentales para el funcionamiento de una
cultura patriarcal", afirma Silvia Fernández en la investigación denominada
"El ejercicio de los Derechos Humanos, saberes y prácticas en nosotras
las mujeres".
Las mujeres consultadas para la investigación -dirigentes y representantes
de organizaciones de base territoriales y funcionales de los municipios
de Achacachi, Ancoraimes, Mecapaca y El Alto, del departamento de La Paz-
afirman que los hombres son la principal barrera para el ejercicio de
los derechos humanos de ellas: "una barrera para ejercer nuestros derechos
es el marido, muchos hombres humillan, no le dejan tiempo a la mujer".
Asimismo, las mujeres del municipio de Achacachi identifican además como
barreras para el ejercicio de sus derechos, las diferencias étnicas y
de clase.
También existen barreras individuales para el ejercicio de los derechos
humanos de las mujeres, la investigadora indica que éstas se refieren
a la
discriminación que hacen las propias mujeres entre los derechos de los
cuales si se apropian y aquellos de los cuáles no, donde interfieren la
cultura y la voluntad individual.
Las mujeres consultadas refieren, por ejemplo, que "hay mujeres que les
da miedo saber sus derechos porque si reclaman, más les pegan. Prefieren
no saber". "Un ejemplo son las concejalas. Siendo autoridades son personas
que todavía no ejercen ellas mismas sus derechos"
Según la conclusión planteada por Silvia Fernández, la investigación ratifica
que el ejercicio de los derechos en las mujeres está mediado por diferentes
aspectos y uno de las más importantes -pero no el único- es el género,
relacionado con los temas de clase y grupo étnico que generan
particulares formas de construcción de espacios de relacionamiento, que
a su vez articulan y reproducen modos de hacer y pensar en las mujeres.
Silvia Fernández dice que el romper el "miedo" (considerado expresión
simbólica de la subordinación) y el sentimiento de minusvalía, es el paso
más importante para promover la apropiación de los derechos humanos en
las mujeres.
La investigación "El Ejercicio de los Derechos Humanos, saberes y prácticas
en nosotras las mujeres", fue realizada a iniciativa de la Coordinadora
de la Mujer y del Programa Andino Democracia y Derechos Humanos, con el
objetivo de re-conocer los factores que intervienen en las oportunidades
y restricciones para el ejercicio de los derechos humanos de las mujeres,
desde la perspectiva de género.
El estudio, presentado esta semana como parte de las "Jornadas ¿Cómo están
los Derechos Humanos en Bolivia?", organizado por el Programa Andino de
Derechos Humanos y Democracia 2002-2005.
RED-ADA / RECOSUR (Bolivia)
El reconocimiento de los derechos y cultura
indígenas y la incompetencia del sistema político mexicano Ana Esther
Ceceña (*)
Los hechos
1.. 1. El presidente Vicente Fox, como uno de sus primeros actos
de gobierno, el 5 de diciembre de 2000 manda la Ley Cocopa al Congreso en
calidad de iniciativa presidencial.
2.. Después de un mes de recorrido por el centro sur del país
la delegación de comandantes zapatistas llega a la ciudad de México y la Comandanta
Esther, en un discurso memorable, argumenta el 28 de marzo de 2001 sobre la
importancia de conceder rango constitucional a la Ley
sobre derechos y cultura indígena elaborada por la Cocopa.
3.. 2. El Congreso transforma la Ley Cocopa en una disposición
que niega a los pueblos indios como entidad de derecho, que niega sustento
territorial a su ejercicio de autodeterminación y que cubre con un manto asistencialista
mediante el cual se introducen varias de las condiciones del Plan Puebla Panamá
(reconocidas como ley suprema) lo que en la Ley Cocopa eran derechos y decisiones
de los pueblos relacionados con sus usos y costumbres. El contenido
de la Ley es completamente desvirtuado, al grado de convertirse casi en lo
contrario de lo acordado en la Ley Cocopa, y esto es anunciado por miembros
de todos los partidos como el primer acuerdo por
unanimidad que adopta el Senado de la República, sin el menor asomo de vergüenza.
Los millones de mexicanos que se habían pronunciado por la aprobación de la
Ley Cocopa no alcanzan ni un solo voto de reconocimiento.
4.. 3. El 29 de abril de 2001 el Ejército Zapatista de Liberación
Nacional “formalmente desconoce esta reforma constitucional sobre derechos
y cultura indígenas” y declara que “no hace sino impedir el ejercicio de los
derechos indígenas, y representa una grave ofensa a los pueblos indios,
a la sociedad civil nacional e internacional, y a la opinión pública, pues
desprecia la movilización y el consenso sin precedentes que la lucha indígena
alcanzó en estos tiempos”. “Con esta reforma, los legisladores federales y
el gobierno foxista cierran la puerta del diálogo y la paz”
5.. Sin defender su propuesta inicial, sin atender al rechazo
del Ejército Zapatista de Liberación Nacional y sin escuchar el clamor de
los millones que demandaban la aprobación de la ley original elaborada por
la Cocopa; sabiendo que el reconocimiento constitucional del acuerdo plasmado
en ella (firmado en San Andrés el 16 de febrero de 1996) es una de las tres
condiciones para reiniciar el diálogo entre el Gobierno de México y el EZLN
y buscar dirimir las diferencias a través del ejercicio de la política y no
de la guerra, el presidente Fox promulga la Ley emanada del Congreso el 14
de agosto de 2001.
6.. 4. Una vez que el poder Ejecutivo y el poder Legislativo
de la Nación habían dictaminado en contra de los derechos de los pueblos indios
a ser reconocidos en su diferencia y con sus capacidades ciudadanas plenas
los municipios indígenas acuden al poder Judicial. La ley promulgada, por
su contenido racista y por el desconocimiento de jurisdicción territorial
para
el ejercicio de los usos y costumbres enmarcados en los proyectos de autonomía,
contraviene prácticas autonómicas que se encontraban vigentes en diferentes
estados de la República. Las controversias constitucionales surgidas así,
que deberían ser resueltas por la Suprema Corte de
Justicia, son rechazadas el 5 de septiembre de 2001 con el argumento de incompetencia.
Incompetencia del Poder judicial para impartir justicia; incompetencia del
Poder legislativo para dar cauce legal a los reclamos sociales; incompetencia
del Poder ejecutivo para dirigir la Nación de acuerdo con los mandatos de
la soberanía popular. ¿Incapacidad del sistema político mexicano
para sostener la democracia?
La República está en peligro.
Explicaciones posibles
¿Cómo explicar este funcionamiento del Estado y de las instituciones políticas?
¿Qué poderosas razones se encuentran detrás de su vergonzosa declaración de
incompetencia? ¿De la paradójica unanimidad entre proyectos de Nación
supuestamente contrapuestos en contra de los derechos de los indígenas a la
sujetidad política? ¿Por qué no es posible aprobar la ley y comenzar a construir
la paz y la democracia? ¿Por qué no es posible reconocer constitucionalmente
a los pueblos indios con todas sus capacidades y derechos?
Entender la unanimidad de la clase política en referencia a los pueblos indios
y el incumplimiento del Estado de los acuerdos firmados en San Andrés, aun
a riesgo de la pérdida de legitimidad que ello implica no es tarea sencilla.
La explicación evoca un complejo entramado del cual
destacaremos sólo algunos de los hilos posibles:
1.. 1. La primera línea de explicación, considerando los estrechos
vínculos del gobierno de México con el de Estados Unidos, está relacionada
con el Plan Puebla Panamá y la libre disponibilidad del territorio que supone.
Los proyectos vinculados a este plan, ya sean de
infraestructura, directamente productivos, o monopolizadores de riquezas naturales,
suponen
un reordenamiento del territorio en amplias zonas del país, muchas de ellas
marcadas por la tenencia colectiva de la tierra característica de los asentamientos
indígenas y por proyectos autonómicos regidos democráticamente por usos y
costumbres. La disputa en estos casos no es por extensiones de tierra, por
tierra-mercancía, sino por formas de vida y de organización social sobre las
que se erigen construcciones simbólicas de larga temporalidad en las que el
territorio, más allá de su especificidad geográfica, está cargado de tradiciones,
símbolos, historias, cosmovisiones y utopías. El territorio es el lugar donde
se construye la cultura, donde se produce y reproduce la intersubjetividad
y la visión del mundo, donde se tejen las relaciones sociales y la posibilidad
de futuro y, por ello mismo, donde adquiere concreción la autonomía.
2.. El Plan Puebla Panamá es cualquier cosa menos democrático
o consensual. Su implantación en la zona del sur-sureste ha sido objeto de
un rechazo generalizado de parte de las organizaciones sociales de la región
y, con el reconocimiento de la capacidad de autogobierno de las comunidades
indígenas seguramente ese rechazo tendría un mayor sustento legal.
3.. A lo largo de toda la Marcha de la Dignidad Indígena los
zapatistas se pronunciaron en contra del Plan Puebla Panamá y no parece ser
un plan al que el gobierno y los empresarios quieran renunciar. Tampoco Estados
Unidos. Si las comunidades fueran reconocidas como sujetos de derecho tendrían
atribuciones jurídicas para impugnar o detener el plan.
4.. 2. El reconocimiento de la autonomía de gobierno contemplada
en la Ley Cocopa implica instaurar, aunque sea parcialmente, un sistema de
democracia directa. Esto supone la activación de la participación política
de la ciudadanía en las decisiones que competen y afectan al colectivo
por lo menos en los niveles municipales. Es fácil prever que en un sistema
de gobierno tan “profesionalizado” y excluyente como el que se vive en México,
y con un modelo económico concentrador-pauperizador que se reafirma cada día,
el ejercicio de la democracia directa sea visto como un peligro. En efecto,
la democracia directa tendería, sin duda, a revertir los daños del
neoliberalismo, del Tratado de Libre Comercio, de la integración subordinada
con Estados Unidos y a instaurar uno o varios modelos de organización económica
y de relacionamiento social que atiendan a las necesidades, aspiraciones y
deseos de la población que los indicadores
macroeconómicos han convertido en números. La democracia no marcha en el mismo
sentido
que el neoliberalismo. La legitimidad del proyecto neoliberal se restringe
crecientemente en la misma medida que opera su tendencia concentradora.
En esa misma medida se cristaliza un sistema político excluyente que niega
la participación de la mayoría de la población (que no forma parte de la llamada
clase política) en cualquier tipo de decisiones. El mejor ejemplo es la negativa
a validar constitucionalmente la Ley Cocopa.
5.. 3. La clase política, conformada por miembros de diferentes
partidos, que en principio enarbolan diferentes proyectos de nación, tiene,
no obstante, intereses compartidos que coinciden en la necesidad de consolidar
sus prácticas políticas como únicas válidas. La irrupción de los
zapatistas en la escena política, y la enorme autoridad moral que deviene
de su consecuencia y eticidad, los convierte en una amenaza para la clase
política mexicana actual. La arrogancia con que los legisladores modificaron
la ley y contestaron a quienes propugnaban por su aprobación sin cambios indica
la urgencia que tienen por demostrar su fuero imponiendo, mediante formalidades
legales, aquello que contraviene las demandas, legitimadas en San Andrés,
en la consulta nacional y en la Marcha de la Dignidad Indígena, de esa figura
política que los incomoda por haberse ganado auténticamente el respeto de
la sociedad. La autoridad moral que tiene el Ejército Zapatista de Liberación
Nacional no la tiene ninguna otra instancia, institución o actor político
en
la escena nacional y, eso pesa.
6.. 4. Otra hipótesis explicativa que no puede descartarse proviene
de la profundidad con que está enraizado en la sociedad mexicana el racismo
colonialista. Y, aunque muchos miembros de la clase política tengan rasgos
que delatan su origen indígena, la manera como se desarrollaron los
acontecimientos parece indicar que cualquier exigencia que provenga de los
pueblos indios del país es asumida como afrenta. La oposición a aceptar que
la delegación zapatista entrara al recinto legislativo a argumentar a favor
de la Ley Cocopa, así como la negativa de la Corte Suprema a entrevistarse
con los portadores de las controversias, podría ser una demostración cabal
del racismo que impera en las instituciones políticas del país. Difícil papel
el de gobernantes y legisladores que reniegan de su propia sociedad.
¿Cómo van a hacer prevalecer la soberanía del pueblo de México?
Escenarios políticos
1.. 1. Un primer escenario que parece estarse perfilando es el
del rebote de atribuciones entre los tres poderes de la Unión sin que ninguno
de ellos asuma cabalmente la responsabilidad de hacer cumplir los acuerdos
firmados en San Andrés. Este escenario tendría mucho más presente la preocupación
de un juego electoral en el que en vez de confrontarse con proyectos claramente
diferenciados la disputa es por ganar las mayorías en las instancias de gobierno
y en jugar con la mira de la sucesión presidencial de 2006.
Este es un escenario de desgaste en el que la sociedad participa sólo como
telón de fondo y los conflictos se manipulan para deteriorar o reafirmar imágenes.
El límite de este juego de fuerzas dentro de la clase política será la capacidad
de movilización de la sociedad, sin embargo, éste se muestra más como un escenario
de resistencia difícil que de avance dentro de los proyectos sociales.
2.. 2. El agravamiento del escenario anterior apuntaría a una
escalada de las políticas de contrainsurgencia particularmente, aunque no
sólo, en Chiapas. La situación actual de reiteradas agresiones en varias comunidades
zapatistas apunta en este sentido aunque la respuesta de las
comunidades afectadas, junto con las diferentes reacciones de sectores de
la sociedad
comprometidos con la búsqueda de la democracia, actúan como elementos contrarrestantes.
Tal como se perfiló desde el momento en que el Senado aprobó las modificaciones
a la Ley Cocopa, el sistema político ha estado manteniendo implícitamente
una política de guerra soterrada que se
prolongaría a lo largo de todo el sexenio de Vicente Fox, con periodos de
incremento de la tensión como el actual y otros de relativo abandono.
Este escenario parece el más pertinente con la intención de desalojar a las
comunidades del área de Montes Azules para poder impulsar las inversiones
productivas relacionadas con el aprovechamiento de la biodiversidad o el petróleo
que se encuentran en la Reserva.
3.. 3. Un escenario poco probable a menos que la movilización
social genere condiciones que lo hagan posible es el de revisión o retiro
de la ley para volver a la redacción original de la Cocopa. Esto abriría el
camino para restablecer el diálogo entre el gobierno y el Ejército Zapatista
de
Liberación Nacional. No obstante, no parecen vislumbrarse razones suficientemente
poderosas de parte del gobierno y del sistema político para que este diálogo
les apremie; si en un primer momento del gobierno de Fox esto podía ser visto
como una de las condiciones importantes para
construir los nuevos consensos que requería, hoy ya no parece serlo. Los costos
políticos del incumplimiento de los acuerdos de San Andrés han sido repartidos
entre todos los partidos y la responsabilidad diluida permite un pacto tácito
al interior de la clase política que alivia relativamente
la urgencia de avanzar en la solución del conflicto en Chiapas. Como todos
lo cargan, a nadie le pesa demasiado.
4.. Más allá de un juego de discursos –que nos acerca al primer
escenario-, y aun admitiendo la buena disposición de algunos legisladores,
éste no parece ser un escenario posible durante los cuatro años que restan
del gobierno de Vicente Fox.
5.. 4. En los escenarios anteriores se puso énfasis en las políticas
del gobierno y en los acuerdos y relaciones recíprocas del sistema político.
El cuarto escenario incorpora a la sociedad como sujeto político de primera
línea bajo la idea de que si las instituciones políticas vigentes son
incapaces de resolver las demandas de la sociedad es necesario recrearlas,
trabajar en la construcción de una nueva institucionalidad que corresponda
a las nuevas condiciones de politicidad social, al nivel de participación
en las decisiones comunitarias o colectivas de hecho. Este escenario indica
el momento de refundar, en la práctica, los espacios y modos de hacer
política, los estilos de relacionamiento social, los principios de la soberanía
popular. Es, en realidad, el escenario de la esperanza. Es el escenario de
la construcción sin el Estado y a pesar del Estado, de la construcción del
único futuro posible para los más: el de la democracia, libertad y
justicia que pregonan los zapatistas para el cual el sistema político no parece
tener respuesta.
(*) Economista e investigadora mexicana.