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"Porque creemos en la justicia, buscamos la paz"

Declaración de la Junta Directiva del CLAI sobre el conflicto en Irak

 

 
 
Declaración de la Junta Directiva del CLAI sobre el conflicto en Irak
La IV Asamblea General del Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI) se celebró en Barranquilla, Colombia, en enero del 2001, bajo el lema de "Libres para construir la paz". Allí, en un contexto marcado por la violencia y la guerra, las iglesias y organismos miembros del Consejo afirmaron la necesidad del establecimiento de la paz con justicia social, y rechazaron todo acto que atentara contra la dignidad y la vida de los seres humanos, así como de toda la creación de Dios.
Nuestra fe nos demanda practicar la justicia. Nuestra fe nos exige ser mensajeros de la paz. Como Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI), abrazamos el principio de que "la justicia nos convoca a la paz". Como cristianos y cristianas latinoamericanos, hacemos nuestro el clamor del salmista: "El amor y la verdad se encontrarán; se besarán la paz y la justicia". (Salmo 85:10)
Esos mismos principios guían nuestra reflexión y nuestros pronunciamientos hoy, frente a la amenaza inminente de una guerra en el Mediano Oriente. Una guerra que, basada en la soberbia de la fuerza y del poder, aspira a poseer y controlar importantes recursos naturales sin interesarle el costo que ello significaría para la vida humana y el equilibrio ecológico.
La guerra como un medio para resolver los problemas entre los países es injustificable. No existe modo alguno de presentar cualquier conflicto bélico basado en el principio de la justicia. La guerra es moral y éticamente inaceptable y es siempre una derrota para la humanidad ya que con ella, lo primero que se mata es la razón para entendernos como seres humanos. Los conflictos entre las naciones deben solucionarse mediante el diálogo y la negociación, basado en el respeto al otro, a la otra. Las actitudes que ignoran los consensos de la comunidad de naciones y conducen a decisiones unilaterales, significan una violación explícita del derecho internacional.
Por lo dicho, entonces, recordamos a los gobiernos de los EE.UU. e Inglaterra la obligación de que sus acciones tengan como marco el más estricto respeto al derecho internacional. Lo contrario despojaría de fuerza moral los esfuerzos de la comunidad internacional y reviviría en las relaciones internacionales la repudiable práctica de la ley del más fuerte. Les pedimos asimismo que respeten el consenso mayoritario de la opinión pública que, en sus propios países y en todo el mundo, exige poner fin al lenguaje y los preparativos belicistas, que sólo contribuyen a fomentar un clima de inseguridad y terror.
Pedimos al gobierno de Irak que coopere genuinamente con los inspectores de las Naciones Unidas declarando todos sus programas de armamento, especialmente los que tienen que ver con la producción de agentes químicos y biológicos. Sólo esa cooperación sin reservas puede asegurar a la opinión pública y a los gobiernos que Irak tiene verdaderamente la voluntad de cumplir la resolución 1441 de Naciones Unidas y abandonar sus pasadas y nefastas políticas de agresión contra sus vecinos.
Llamamos a las Naciones Unidas y al concierto de las naciones a no cejar en los esfuerzos para que el pueblo de Irak pueda disfrutar de sus derechos humanos, en un ambiente de seguridad y paz con sus vecinos y con todo el mundo.
La primera víctima de la guerra es la razón. Nuestra fe en Dios nos hace perseverar en los caminos de la paz. Él nos enseñó que los que trabajan por la paz son bienaventurados, porque Dios mismo los llamará hijas e hijos suyos. (Mt 5, 9) Porque creemos en la justicia, afirmamos la paz.
 
Junta Directiva
Consejo Latinoamericano de Iglesias (CLAI)
Sao Paulo, 22 de enero del 2003
 

 INDICE - NOTICIAS

  • PERU: La  DEFENSORIA DEL PUEBLO PUBLICA Informa sobre muertes y torturas en cuarteles
  • ARGENTINA:Dos disparos certeros "por accidente"
  • HONDURAS:Descubren Restos
  • ARGENTINA:Los crímenes de la empresa española Repsol-YPF que no difunden los medios.
  • El Salvador :Unidos contra la Privatización de lo Salud
  • ECUADOR: Primera Asamblea de Mujeres Indígenas.
  • MÉXICO: Ejército Zapatista de Liberación Nacional

VIOLENCIA POLICIAL

PERU: La  DEFENSORIA DEL PUEBLO PUBLICA Informa sobre mueretes y torturas en cuarteles

 

El año pasado, en el mes de julio, la noticia de que el soldado Rolando Quispe Berrocal había sido cruelmente violado y torturado por tres sargentos en un cuartel militar de Ayacucho, causó honda indignación a la opinión pública.  Estos hechos no fueron de ninguna manera un caso aislado.

Los malos tratos, torturas y violaciones se producen todavía en muchas instalaciones militares.  Mientras se difundía el caso de Rolando Quispe, se reveló también la muerte del recluta Peter Rengifo en un cuartel de Iquitos, a consecuencia de maltratos propinados por diversos oficiales y el caso del soldado chiclayano Miguel Angel Cardozo, que el 8 de setiembre falleció en el Pentagonito, a consecuencia de un disparo.  Las autoridades militares informaron que se trató de un accidente, cuando el recluta se apoyó en su fusil, pero los familiares afirman que fue un asesinato.

Según la Defensoría del Pueblo, de abril de 1998 a agosto del año 2002 se produjeron 56 muertes de reclutas en las instalaciones militares. Estos datos aparecen en el Informe Defensoría 42 sobre "El derecho a la vida y a la integridad personal en el marco de la prestación del servicio militar en el Perú".

La Defensoría ha concluido que durante el período investigado se ha producido un significativo número de casos de presuntas torturas y tratos crueles, inhumanos o degradantes hacia reclutas.  Se indica que entre las probables causas se encontraría un fenómeno de "repetición", es decir, los propios autores padecieron estas experiencias.  Otra
probable causa es la errónea interpretación del concepto de disciplina militar, según la cual los subordinados deben sumisión total a sus superiores, quienes tienen la potestad de imponer sanciones disciplinarias, llegándose a los excesos mencionados.

De las 56 muertes, en nueve las Fuerzas Armadas han reconocido que se produjo un homicidio cometido por otro recluta o un superior, pero la respuesta más frecuente fue poner a los responsables a disposición de las autoridades judiciales militares.  Algunas veces, se ha llegado a una contienda de competencia, pretendiendo el fuero militar evitar que los hechos fueran investigados en el fuero común, como sucedió con el caso de William Leyva y Luis Mejía asesinados por una patrulla cerca de Chiclayo en marzo del año 2001.

En quince casos, la versión oficial es que los reclutas se suicidaron, "pero la mayoría de las investigaciones en casos de suicidio han finalizado sin descartar categóricamente la participación de un tercero en la muerte del recluta y sin aclarar las razones por las que estos jóvenes  supuestamente decidieron acabar con sus vidas".  En algunos casos, al parecer, los reclutas tomaron esta situación por desesperación frente a los maltratos que sufrían.

Al respecto, se advierte que los institutos armados admiten en ocasiones a  reclutas con problemas psiquiátricos o psicológicos, dado que en los exámenes no existe una evaluación al respecto.  Las situaciones de rigor a las que son sometidos los reclutas habrían determinado el desencadenamiento de problemas que no pudieron ser detectados oportunamente. Asimismo, en los casos de accidentes "no se ha brindado una exposición
clara de los hechos, lo cual llama la atención por la modalidad en que éstos habrían ocurrido".  En casos como el de Miguel Angel Cardozo, se afirma que los accidentes se produjeron por el manejo negligente de un arma de fuego.  La Defensoría del Pueblo precisa que, si bien el manejo de armas es un elemento consustancial a la prestación del servicio
militar, al implicar mucho riesgo debería estar rodeado de las más estrictas medidas de seguridad.  Indica que "las Fuerzas Armadas tienen la responsabilidad de impartir un adiestramiento adecuado a los reclutas para reducir al mínimo la posibilidad de daños personales en el ejercicio de una actividad altamente riesgosa".Nueve reclutas fallecieron a consecuencia de enfermedades no atendidas en forma oportuna.  El informe constata que en la mayoría de los casos, los servicios médicos en las instalaciones militares "no tenían condiciones para atender a los reclutas enfermos, accidentados o agredidos". No existen exámenes médicos periódicos y no hay procedimientos previstos de evacuación de emergencia, ni siquiera en las instalaciones más aisladas. Además, se ha admitido jóvenes con problemas de salud, que evidentemente se agravaron durante el entrenamiento, con
consecuencias fatales. Finalmente, se indica que "existe un significativo número de muertes en circunstancias no esclarecidas (8) y presuntas desapariciones (4)".  En general, en la mayoría de los casos no se ha cumplido con esclarecer los  hechos y determinar las responsabilidades penales en el fuero común, conforme exigen las disposiciones legales.

La Defensoría invoca por tanto a las autoridades militares a tener claro que un homicidio o un caso de tortura no pueden ser considerados un delito de función ni su investigación corresponde a las autoridades judiciales militares. Precisa que el artículo 324º del Código de
Justicia Militar que disponía que los tribunales militares conocían los delitos comunes cometidos en acto de servicio cuando agraviado e inculpado eran militares, ha sido derogado por el artículo 173 de la Constitución vigente y por la Ley 26926.

Al respecto, es importante concluir señalando lo que ha ocurrido recientemente en el caso de Rolando Quispe: el pasado 26 de noviembre la Sala Penal Permanente de la Corte Suprema dirimió la contienda de competencia, declarando que el proceso contra los tres sargentos que lo torturaron debe ser conocido por el 1º Juzgado Penal de Huamanga y no por el Juzgado Militar de Ayacucho.La sentencia precisa que "la conducta dolosa de los encausados antes  escrita de ninguna manera corresponde al desempeño de sus funciones, sino un abuso desmedido contra la persona humana; que si bien tanto los procesados como el agraviado son miembros de las Fuerzas Armadas, también lo es que los hechos investigados configuran un ilícito común, en el cual existen elementos vinculantes con el delito de tortura, que
de conformidad con lo dispuesto por el artículo 5? de la Ley 26926 debe tramitarse en el fuero común". Esperemos que, siguiendo esta decisión de la Corte Suprema, los tres implicados reciban la sanción que les corresponde y la debida difusión del Informe Defensoría 42 permita la erradicación de estos graves abusos de las instalaciones militares.

LANUS:Dos disparos certeros "por accidente"


El hecho es público y notorio por sus dramáticos ribetes. Un policía, prepoteando a unos adolescentes que jugaban con agua al carnaval, hirió a un chico de 14 años en el hombro y mató de un tiro en la cabeza a Verónica Gauto de 19 años y fecha de parto para el 13 de febrero.
 
Los médicos del hospital Ana Goitía, de Lanús, lograron con una cesárea de emergencia salvar a la beba, que se iba a llamar Melina y que recibió el nombre de Milagros Melina por la tragedia que rodeó su nacimiento.
 
El autor del disparo, Fabián Sosa, es un cabo primero de la comisaría 7ª de Quilmes. Está detenido y cuando fue indagado inventó la de siempre, la que ya escuchamos en los casos del "Colo" Rojas Pérez, de Ignacio Puente, de Maximiliano Albanese, de Leandro Bazán, de Walter Repetto y cientos más: fue un accidente, se me disparó el arma por error.
 
Tan por accidente como el disparo, vendrá el sobreseimiento o una condena ínfima con el argumento del "exceso en la legítima defensa", el "legítimo cumplimiento del deber", el "error putativo", cuando no el "hecho desgraciado" o el "fruto de la fatalidad".
texto nota interna 1


IMPUNIDAD JURIDICA

HONDURAS:Descubren Restos

20 años después de la desaparición de un sacerdote jesuita en Honduras, sus restos podrían haber sido hallados en la selva de Patuca, cerca de la frontera con Nicaragua. James Carney, quien se había comprometido con la lucha de sectores izquierdistas, fue capturado y
asesinado en los años 80. Todo indica que la dictadura militar del momento encargo a los escuadrones de la muerte la ejecución del sacerdote. Carney
era un veterano de la Segunda Guerra Mundial y, cuando desapareció, tenía 58 años. Su familia recorrió el Congreso de EE.UU., la CIA, los tribunales, organizaciones humanitarias buscando información. Hoy, mediante la desclasificación de documentos secretos, se sabe que la CIA estaba en conocimiento que el jesuita fue torturado y desmembrado por el ejército hondureño, y enterrado. Cartney, como tantos otros sacerdotes, sufrió un cambio radical en su vida al llegar a Centroamérica y tomar contacto con los niveles de pobreza y violencia de que eran objeto los pobladores. De allí en más su actitud fue la de un profundo compromiso que, como a otros sacerdotes, le costara la vida.


DERECHOS ECONÓMICO SOCIALES

ARGENTINA.Los crímenes de la empresa española Repsol-YPF que no difunden los medios.


 
 
Difundinos una carta recibida de la Defensoria del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires
 
Queridos amigos:
Todos estamos habituados a ver por televisión diversas especies de aves empetroladas. Pingüinos, gaviotas y cormoranes con las alas negras y el pico pastoso son imágenes que han dado la vuelta al mundo y son hoy símbolo de la contaminación. Se sabe mucho menos, sin embargo, de los seres humanos empetrolados, víctimas de la misma negligencia.
Al hablar de derechos humanos, tenemos que recordar que en cualquier sociedad la gente que no tiene acceso a la vivienda, al trabajo, a la educación o a la salud es la misma que no puede respirar aire limpio, beber agua potable y que vive sobre suelos contaminados.
Déjenme que les cuente una historia. Acabamos de regresar de un viaje a la provincia del Neuquén, en un punto del inmenso desierto patagónico. Allí recorrimos el yacimiento gasífero y petrolero Loma de La Lata, el más importante del país y uno de los mayores de América Latina, a cargo de la empresa española Repsol, la actual dueña de YPF. Durante su largo período de administración estatal, YPF estuvo concebida como una empresa que promovió el desarrollo regional, como una manera de compensar los daños que su actividad provocaba sobre el terreno. Hoy la única función YPF es extraer hidrocarburos y llevarse las ganancias al exterior, ya que sus dueños no están obligados a reinvertirlas en el país, ni mucho menos a compensar los daños que provocan. Las consecuencias ambientales de esta actividad minera son tan graves, que resultan difíciles de imaginar.
El paisaje es opresivo. En la árida meseta patagónica aparecen, como juguetes dispersados por un gigante, las bombas de extracción del petróleo, las "cigüeñas de acero", como dice el poeta Armando Tejada Gómez. El paisaje está herido por caminos y picadas, y surcado de caños en todas direcciones. Cada tanto, un mechero inmenso quema los gases sobrantes: "Antes no los quemaban. Hasta hace poco, vivíamos todo el tiempo con los olores de estos gases", nos dice el guía.
En ese lugar, la empresa Repsol-YPF explota los recursos mineros en el mismo sitio en el que viven dos comunidades mapuches. Mapuche significa "gente de la tierra"; para ellos, la vida es inimaginable fuera de sus tierras ancestrales. Por eso, no tiene sentido comprárselas y enviarlos a otro lado. "El hombre pertenece a la tierra", dice el jefe de las comunidades mapuches, y suena realmente extraño, por esas vueltas de la vida, escuchar aquí a un indio verdadero citar las palabras de un indio apócrifo, inventado por un guionista de Hollywood y repartido en todo el mundo por las Naciones Unidas.
La empresa asegura que el agua subterránea no está contaminada, pero los pobladores se quejan de enfermedades provocadas por beber de una napa en la que se han dejado filtrar las aguas de purga de la explotación. Hoy esos pobladores tienen plomo y mercurio en la sangre, y, después de un juicio, la empresa debe proveerles de agua potable en bidones. Sin embargo, ¿con qué agua se bañarán? ¿Qué beberán los animales, que hoy están muriendo? Acabo de ver morir a cabritos que nacieron deformes. Tal vez la explicación esté en los arroyos: el agua es espesa y las plantas acuáticas tienen un borde aceitoso.
"¿Cómo les explican ustedes a los animales que no tomen el agua de los arroyos?", me pregunta uno de los mapuches. En el informe realizado por el equipo técnico que asesora a estas comunidades, aparecen referencias a nacimientos deformes de animales domésticos y también al temor de que ocurra lo mismo con los seres humanos: "Esto que les han dicho a las mujeres, que no pueden tener familia, nosotros lo hemos visto en los animales", dice uno de los testimonios. "Han salido animales afectados, que al nacer pelados no sabemos si son chivos o ratones, o animales que parecen canguros. El año pasado tanta fue la pérdida, se murieron tantos chivos... Salieron animales sin cabeza, con las dos orejas y sin la cabeza; puras orejitas, y eso es lo que se está viendo hoy día."
"Más temor con las mujeres. Si los animales salieron con ese defecto, qué podemos esperar con las personas", dice otro testimonio. "Es algo terrible que ni un padre ni una madre pueden soportar. Por eso las mujeres y los hombres nos tenemos que cuidar. El nuevo problema que tenemos es que los chicos van a ser hombres y mujeres, y no sabemos si van a poder tener hijos..."[ii]
Un derrame de petróleo aparece primero como una mancha sobre el terreno, una sustancia semejante a barro negro que va desparramándose sobre el suelo. Al principio, la velocidad horizontal es mayor que la vertical, la mancha se expande primero y, después, poco a poco, va absorbiéndose. La distribución del contaminante depende del tipo de suelo y de los desniveles que tenga el terreno. Nosotros no podemos ver lo que pasa debajo de la tierra, pero las plantas lo perciben y nos lo muestran.
Hay plantas que alargan sus raíces hasta alcanzar la napa freática (es decir, la primera napa de agua subterránea). Se las denomina "freatófitas". Esas plantas van descendiendo por la tierra hasta que, en vez de agua, encuentran petróleo. En ese momento mueren envenenadas y se quedan secas en su sitio. El manchón de jarillas secas en superficie tiene la exacta forma de la mancha de petróleo debajo del suelo.
Hasta hace poco, la empresa sostenía que el agua de las napas no estaba contaminada. Recorremos la zona; cada tanto, unos tubos permiten acceder a la napa para analizarla. Uno de los indios arroja un tachito con una cadena dentro. Se escucha una salpicadura en el fondo y poco después vemos un agua oscura. "¿Les parece que esto es potable?", pregunta. "La empresa siempre dijo que sí. Veamos." Vuelca un poco del agua oscura sobre una piedra, le acerca un fósforo y el agua arde en una alta columna de fuego. 
Más allá, las piletas de petróleo han sido tapadas con tierra en vez de saneadas y en cualquier lugar hay tanto petróleo en la superficie que el suelo mismo puede arder.
A partir del juicio efectuado por las víctimas, acaba de construirse una planta de distribución de agua corriente. La toman del río próximo, que también está sospechado de estar contaminado. Los colaboradores de los mapuches estudian los planos de esa planta y descubren que no tiene previsto ningún procedimiento para depurar el agua de los hidrocarburos que pueda contener. Sólo una cloración elemental, lo que agrava los riesgos, ya que los compuestos clorados de hidrocarburos son más peligrosos aún que los hidrocarburos mismos. Los representantes de las comunidades afectadas me informan que se niegan a beber un agua que no ofrece las mínimas garantías de potabilidad.
 
Cuando el derrame de petróleo no es en Galicia sino en el Río Neuquén, no sale en los medios
Los pobladores que no son indios no han sido mejor resguardados por la empresa. A poca distancia del borde del área en explotación se encuentra la localidad de Añelo, un pequeño pueblo perdido en el desierto. La mayor parte de sus habitantes se queja de fuertes dolores en las articulaciones. Añelo tiene un tanque de agua municipal que distribuye el líquido sin tratamiento alguno.
Estamos en la casa de una familia de pobladores. Dentro del depósito del baño el agua huele a hidrocarburos. En los bordes el agua ha dejado un residuo negro y pastoso. "Lo limpiamos hace un par de meses", dice el dueño de casa, quien tiene residuos semejantes en su organismo. "Los meses que podemos pagar agua envasada nos sentimos un poco mejor", agrega, "pero ya tenemos la contaminación dentro del cuerpo." Estos vecinos han sido amenazados por denunciar el estado del agua, amenazas que se extendieron también a los farmacéuticos que la analizaron.
En todas partes, la explotación petrolera provoca desastres ambientales, pero en muy pocos lugares del mundo se han tolerado abusos tan graves como en Neuquén. ¿Acaso porque las víctimas son pobres o son indios a nadie le importa? ¿Hay conductas racistas en este infierno contaminado? ¿O tal vez esta negligencia esté expresando la decadencia de un sistema político puesto al servicio de las empresas internacionales?
En esta entrega ustedes reciben la referencia para leer o bajar de Internet el estudio que hicieron los profesionales que asesoran a los mapuches en su lucha contra la contaminación. No podemos enviarlo por correo electrónico en razón de su extensión, pero les recomendamos que lo lean.


El Salvador :Unidos contra la Privatización de lo Salud


Marchan salvadoreños en apoyo a paro por privatización de la salud
(Prensa Latina) El Salvador- En apoyo a un paro de más de cuatro meses contra la privatización de la salud, médicos y representantes de organizaciones sociales salvadoreñas realizaron hoy una marcha en demanda de solucionar la huelga.
Los manifestantes se pronunciaron contra la iniciativa gubernamental de privatizar el Instituto Salvadoreño del Seguro Social (ISSS) y expresaron solidaridad con los huelguistas.
La marcha comenzó en la capitalina Plaza Las Américas y culminó frente a las oficinas centrales de la Asociación Nacional de la Empresa Privada (ANEP).
Según Guillermo Mata, presiente del Colegio Médico, la manifestación se hizo para expresar desacuerdo con la posición del gabinete del presidente Francisco Flores, que ha omitido el diálogo
como posible solución al conflicto.
Ante medios locales, Mata calificó de ilegales y arbitrarios los arrestos de 21 trabajadores, efectuados por la policía la víspera en dos hospitales del ISSS.
Igualmente criticó una decena de detenciones realizadas por los agentes en instituciones del Seguro Social en los departamentos de Nueva San Salvador, La Libertad e Ilopango.
A su juicio, la administración de Flores lleva al país a una situación crítica al apoyar a la empresa privada, razón por la cual se llevó a cabo la manifestación.
Mata adelantó que el próximo 6 de febrero tendrá lugar en esta capital la Quinta Marcha Blanca y advirtió que el paro continuará pese a la intervención policial.
Por otra parte, solicitó a los empresarios interceder y ayudar a encontrar una solución negociada a la disputa. Sin embargo, sus peticiones no fueron escuchadas.
Ante el rechazo de los directivos de la ANEP a dialogar con los manifestantes, se determinó exponer los argumentos a través de una misiva la cual se entregó en la entrada de la sede de la Asociación.
El paro contra la privatización del sector sanitario comenzó el pasado 18 de septiembre del 2002 en cuatro centros asistenciales capitalinos.
A mediados de noviembre pasado comenzaron los primeros intentos de negociaciones para poner fin a la crisis desatada en el sector sanitario a raíz del paro.
La huelga ha tomado mayores dimensiones desde entonces con la participación de otras entidades médicas e instituciones sociales nacionales y foráneas, a favor de las demandas.
Mientras, y para aliviar los perjuicios causados a la población, se mantienen abiertas las salas de urgencia de los hospitales, al tiempo que los médicos demandantes realizan consultas en plazas, parques y otros lugares públicos.


MUJER

ECUADOR: Primera Asamblea de Mujeres Indígenas.

" Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador (ECUARUNARI)"

La Dirigencia de la Mujer de la Confederación de Pueblos de la Nacionalidad Kichwa del Ecuador, ECUARUNARI, realizó la PRIMERA ASAMBLEA DE MUJERES INDÍGENAS DEL ECUADOR,
entre el 9 al 11 de enero del año en curso.

La Asamblea propuso realizar una amplia evaluación sobre la trayectoria de la Escuela de Formación de Mujeres Líderes "Dolores Cacuango". Así mismo, la cita fue aprovechada para
profundizar sobre el tema de la participación de las mujeres indígenas dentro del proceso político organizativo del Movimiento Indígena, con el fin de visualizar la presencia y el aporte histórico que las mujeres han entregado a la lucha del movimiento indígena ecuatoriano.

Las mujeres que se congregaron en el Campamento Nueva Vida, ubicado en la parroquia La Merced de la ciudad de Quito, esperan retomar el Proyecto Político de las Mujeres de ECUARUNARI para ampliarlo y transformarlo en un proyecto que se aplique a nivel nacional para todas las mujeres indígenas.

En el evento participaron las alumnas de la escuela de formación de mujeres líderes, dirigentes de las organizaciones de base, dirigentes de ECUARUNARI, CONAIE, de organizaciones fraternas e invitadas internacionales.

La Asamblea se conviertió en un espacio de reflexión, análisis y construcción conjunta. Para ello se  organizaron cinco mesas de trabajo que compilaron un documento resolutivo que será entregado como aporte a la CONAIE y al nuevo gobierno.

AMA KILLA, AMA LLULLA, AMA SHWA

Atentamente,

Estuardo Remache PRESIDENTE"
 
Remache, presidente de ECUARUNARI, aseguró que esta organización ha sido la más clara y representativa dentro del Movimiento Indígena, lo que les compromete a seguir actuando con claridad y compromiso en el nuevo Gobierno.
También destacó que la Asamblea es un salto cualitativo dado por la Escuela de Formación de Mujeres Líderes "Dolores Cacuango" impulsada por la ECUARUNARI, que ha dado como resultado un valioso número de compañeras que han mostrado compromiso, capacidad y responsabilidad, en los cargos que han asumido tanto al interior de la organización como en instancias de poderes locales y administración pública.

 


CHIAPAS

MÉXICO: Ejército Zapatista de Liberación Nacional

Lugar: montañas del sureste mexicano. Fecha: enero de 2003. Hora: la madrugada. Clima: frío, lluvioso, tenso. Altura: tantos metros sobre el nivel del mar. Visibilidad: sin focador no se ve un carajo. En una champa, una sombra rivaliza con la fragilidad de la luz de una vela y, entre el humo del tabaco y del fogón, una mano hojea un calendario del año 2003, llegado recientemente al Cuartel General del EZLN. Calendarios, dice la mano y agrega: Pero hay de calendarios a calendarios, y pone sobre la mesa dos fotos de la prensa: en una aparece el feto del que será nieto de Fox; en la otra, unas madres lloran a los niños muertos en Comitán, Chiapas. Dice la mano: Aquí el calendario de un nacimiento con la bendición del Poder. Y acá otro calendario de muchas muertes por la irresponsabilidad del Poder.La mano sigue hablando: Calendarios de nacimientos y de muertes, calendarios de pagos, calendarios de fiestas patrias, calendarios de viajes de funcionarios, calendarios de sesiones del gobierno. Ahora, en el 2003, calendario de elecciones. Como si no hubiera otros calendarios. Por ejemplo: el calendario de la resistencia. O tal vez de éste no se habla porque mucho exige y poco luce. La mano se detiene un poco. El calendario queda cerrado. Parece que fue hecho por simpatizantes zapatistas. Cada mes tiene, además de fotos del tema, algún fragmento de los muchos mensajes que el EZLN dio en la marcha por la dignidad indígena, en febrero, marzo y abril del año 2001.Esa marcha, dice la mano que ahora hojea una bocanada de humo. Lo más importante no fue lo que dijimos, y hace a un lado el calendario. Lo más importante fue lo que, callando, miramos. Si esos señores y señoras que se dicen pensantes hubieran visto con nuestros ojos lo que miramos callando, tal vez entenderían nuestro silencio de después y nuestra palabra de ahora. Pero no. Piensan que piensan. Y piensan que les debemos algo. Pero nada debemos a ellos. A quienes sí debemos, y mucho, es a quienes callados miramos callando. Para ellos fue nuestro silencio. Para ellos es nuestra palabra. Con ellos y para ellos son nuestras miradas y nuestras manos.Y, como si tal, la mano señala un mapa de la República Mexicana. La mirada sigue el camino de la mano y la mano reposa ya sobre una palabra: OAXACAY sobre esa palabra se levanta la primera estela... Enero: Oaxaca, la primera estela (A pesar del nuevo viejo PRI, la historia resiste frente a la muerte) (Estelas: piedras grabadas, trabajadas con la técnica de bajorrelieve, que contienen representaciones de personajes, fechas, nombres, hechos... y PROFECIAS.) Es enero, mes que convoca pasado, presente y futuro. Es Oaxaca, tierra donde el ayer y el hoy son raíz del mañana. En este suelo sobreviven indígenas mexicanos: mixtecos, popolocas, chochos, triquis, amuzgos, mazatecos, cuicatecos, chinantecos, zapotecos, chatinos, mixes, chontales, huaves, nahuas, zoques, ixcatecos y tacuates, además de una ignorada población agromexicana. El INEGI, en 1990, declaraba que en Oaxaca había más de un millón 300 mil indígenas mayores de cinco años. Pero, tomando en cuenta criterios más amplios que los reducidos del INEGI, entre 60 y 70 por ciento de la población oaxaqueña es indígena. De un total de 570 municipios, 418 son llamados ''municipios indígenas'' que se rigen por sus propias normas de gobierno, lo que algunos llaman ''usos y costumbres''. Es enero y es Oaxaca, y avanza el sol sobre un cerro de punta trunca y peinado con construcciones prehispánicas. Tiempos distintos han dado nombres diferentes a esta montaña. Y así fue nombrado Cerro del Tigre, y Cerro de Piedras Preciosas lo llamaron, y Cerro del Pájaro Puro de él se dijo. Ahora Monte Albán lo llaman los presentes. Monte Albán. A sus pies brilla el soberbio desorden de la ciudad de Oaxaca, capital de esta provincia que, como todas las de México, sólo es noticia cuando sufre el paso de huracanes, terremotos y falsos gobernantes, o cuando la agobiante pobreza sigue el camino de la rebeldía armada. Como si la historia sólo contara cuando narra las derrotas, desesperaciones y miserias de quienes son abajo, y olvidara lo fundamental: la resistencia. El sol sigue su camino. Viniendo también del oriente, una guacamaya sobrevuela el valle de Tlacolula, gira sobre el valle de Etla y, en el valle de Zaachila, después de recorrer los cuatro puntos cardinales, enrumba a Monte Albán. Planea sobre el complejo de edificios, todos orientados siguiendo el eje norte-sur. Todos menos uno. Semejando una flecha, un edificio rompe la supuesta armonía y apunta el vértice hacia el suroeste. Como una pieza fuera de lugar en el complicado rompecabezas de la arqueología mesoamericana, este edificio pudo haber señalado un punto astronómico, visual o aun auditivo, pero también lleva a pensar en algo trunco y no sólo espacial, también y sobre todo temporal. Pareciera un llamado de atención, una irrupción del absurdo en medio de un orden aparente. Como absurda es la imagen de esa guacamaya y lo que se ve bajo su vuelo vigilante y protector. En la plataforma sur de Monte Albán, frente a la séptima estela, se recuenta una historia que viene de una cueva que es todas las cuevas... Sabe la sangre indígena que la tierra esconde el vientre fértil que engendró todos los tiempos, y cuentan sabios indígenas zapotecos que fue dentro de un cerro donde el tiempo y la vida empezaron su trabajoso camino. Antes de eso, aquel que no se puede tocar con el pensamiento, el Coqui Xee, dormía en una cueva. Era ésta la gruta del tiempo sin tiempo, donde no había lugar ni para el principio ni para el fin. Vino entonces en su corazón del Coqui Xee la voluntad de mover el mundo y, hecho luna escondida, se miró hacia dentro de sí y nació a Cosana y a Xonaxi, que así llamaron los antiguos zapotecos a la luz y a la oscuridad. Con su pie del uno y el otro, caminó entonces el mundo sus pasos primeros. El que no tiene principio, el intocable por la razón, Coqui Xee, se nació a sí como luna nueva y así comenzó su largo paso en el mundo de la noche, mientras de día descansaba en la tierra del mixe, en Cempoaltépetl. Cosana, el señor de la noche y el fuego que parió al sol, se hizo tortuga para andar la tierra y fue así creando a los hombres de la mano de Xonaxi, quien se hizo guacamaya para andar los cielos, cuidar a los hombres y mujeres, y mirar que nacieran con bien. Volando la noche, la Xonaxi pintó de luz su camino para no perderlo y su huella de luz arenosa hoy es nombrada Vía Láctea. Del abrazo de la luz y la oscuridad, del cielo y la tierra, salió el relámpago, Cocijo, padre bueno, hacedor de la buena tierra y guía de quienes la trabajan y la hacen parir el alimento. Dador de la salud, sanador de la enfermedad, señor de la guerra y la muerte, con el 13 Flor en su bandera, Cocijo se partió en cuatro para estar en los cuatro puntos que miden el mundo. Para nombrar la muerte y el dolor, habitó el norte pintado de negro. Para llamar la felicidad sentado estuvo en el oriente con la ropa anaranjada. En occidente se puso manto blanco para marcar el destino. Y para decir la guerra, se vistió de azul y caminó el sur. Casó el relámpago, nuestro padre, con la mujer del huipil adornado de flores y serpientes, la nombrada Trece Serpiente, Nohuichana. Ella, nuestra madre, la dadora de la vida en el vientre de las mujeres, en el lecho de ríos y lagunas, en la lluvia, la que va de la mano de hombres y mujeres desde el nacimiento a la muerte, fue y es reina buena para quienes dieron y dan color al color de esta tierra. Y cuentan los que saben y callan, que cada tanto vuelven el relámpago y la lluvia, y con ellas vuelven el amor y la vida, hechos una mujer y un hombre cualesquiera, a quienes lo absurdo opone obstáculos, tal vez sólo para aumentar el brillo que en la mirada les anda. Si es cierto, como es de por sí, que la vida caminó primero hecha líquido en las cuevas que abundan en suelos indígenas, que las cuevas fueron y son el vientre que los dioses primeros se dieron a sí mismos para nacerse y hacerse, y que las grutas no son sino los huecos que el florear de la vida dejó en la tierra como cicatrices, entonces es dentro de la tierra donde podríamos leer, además del pasado, los caminos que habrán de llevarnos al mañana. En este enero, la pareja creadora, Cosana y Xonaxi, abrazan el vientre de la tierra y la alivian para convertirlo en fértil sementera. No sólo para que en él se reavive la lucha del rebelde que es colectivo, porque sólo así se puede ser rebelde, sino también para que ahí nazca el sueño con el color de quienes somos el color de la tierra. La historia callada ahora. Y siempre es más lo que calla que lo que habla. Silencio... Arriba una tormenta saluda con relámpagos el decidido vuelo de la guacamaya... Abajo queda Monte Albán con su edificio flecha rompiendo la monotonía de todo el conjunto ceremonial, y advirtiendo que faltan piezas para entender lo que vemos. Como si nos recordara que es más grande y maravilloso lo faltante, lo que no vemos. Porque cuando vemos lo que ahora vemos, la vanidosa Monte Albán, inútilmente buscamos una continuidad. En realidad sólo vemos una foto, una instantánea, una imagen de un reloj que detuvo su marcha en una fecha determinada. Pero se trata de un reloj discontinuo. Sólo para el poderoso la historia es una línea ascendente donde la cúspide es siempre su hoy. Para quien abajo es, el quehacer histórico es una interrogante que sólo se responde mirando hacia atrás y hacia delante, dibujando así nuevas preguntas. Así que hay que cuestionar lo que tenemos frente nuestro. Preguntar, por ejemplo, quiénes están ausentes y sin embargo hacen posible que estén presentes imágenes de dioses, caciques y sacerdotes. Preguntar por quienes callan cuando estas ruinas hablan. En Monte Albán no son pocas las estelas. Ellas señalan calendarios cuya comprensión se está definiendo. Pero no olvidemos que representan los calendarios de quienes detentaban el poder en esos tiempos, y que esos calendarios no contemplaron la fecha en que la rebeldía de abajo habría de colapsar ese mundo. Como un terremoto, el descontento de entonces sacudió la estructura social entera y, dejando en pie los edificios, acabó con un mundo ajeno a la realidad de todos. Desde tiempos antiguos, las elites gobernantes fabrican calendarios de acuerdo con el mundo político, que no es sino un mundo que excluye a los más. Y la disparidad entre esos calendarios y los que son vida abajo es la que provoca los terremotos en los que abundan nuestra historia. Por cada estela que el poder esculpe en sus palacios, otra estela abajo surge. Y si estas estelas no son visibles es porque no son de piedra, sino de carne, sangre y hueso, y siendo del color de la tierra aún son parte de la caverna en las que el futuro madura. Los edificios que, cual penacho, coronan el también llamado Cerro del Tigre, no pertenecieron a quienes con su esfuerzo y sabiduría los levantaron y mantuvieron. ''La arquitectura monumental, en casos como el de Monte Albán y otros sitios del área cultural mesoamericana, es la respuesta a la necesidad de un espacio destinado a las ceremonias, que corresponde a las exigencias organizativas de una clase social sacerdotal con un status muy superior al común de la población agrícola. Así, los edificios de Monte Albán, desde su primera época, estuvieron destinados a reproducir el sistema político basado en el culto religioso y a mantener en el poder a su clase dirigente; la población de las aldeas y los pueblos del valle era la encargada del suministro de todos los bienes de consumo de esa clase, así como de proporcionar la mano de obra para la construcción de los edificios y su permanente mantenimiento. Otra obligación era proporcionar todos los suministros necesarios para la realización de las ceremonias y el material humano indispensable para los mismos" (Robles García, Nelly. Monte Albán. Codees Editores). Fue el poderoso el que disfrutó del trabajo del de abajo, el trabajo que levantó estas construcciones que sorprenden menos que la soberbia que las liquidó. Porque Monte Albán, como muchas veces sucede con los espacios en los que el poder reside, se colapsó por la rebeldía de abajo, provocada a su vez por la indiferencia de los gobernantes. Para los conquistadores españoles, la doble lección de Monte Albán (el avanzado desarrollo de una cultura y el abandono provocado por la soberbia gobernante) pasó desapercibida. Para la corona española del siglo XVI, como para el neoliberalismo de principios del siglo XXI, la única cultura es la del que domina. Y, como ahora para el capitalismo salvaje, para el poder español las tierras indígenas no eran entonces sino una fuente abundante de mano de obra. Bajo el poder español, condenada a bestiales trabajos forzados en las minas, casi 90 por ciento de la población indígena en Oaxaca desapareció. Pero su dolor siguió bajo tierra y en las grutas se hizo rebeldía, rebeldía que alimenta hoy al color de la tierra. Y lo que vale para los pueblos indios de Oaxaca, vale también para los demás indígenas de México: su riqueza cultural fue y es despreciada (unas veces por la destrucción directa, otras por la ignorancia, algunas más por el racismo, y siempre por el repudio a lo diferente) por quienes son poder y dominio. Si al ver los restos de las llamadas culturas prehispánicas el espectador común se maravilla e imagina el esplendor que tenían, más se maravillaría al constatar la fría crueldad y la salvaje estupidez de quienes la han destruido (y el desprecio y la comercialización son también una forma de destrucción) e ignorado. Y todavía se sorprendería más al saber que esas culturas no han desaparecido, que subsisten y se renuevan en el México subterráneo. Así que mal se hace al achacar a la raza española, o a cualquier otra, el largo dolor de los pueblos indios de México. Fue y es el poderoso que, sin importar la raza a la que pertenezca, reafirma su dominio con la destrucción de la identidad del dominado. Desde que México se liberó del dominio español, los dueños del dinero y sus políticos han llevado adelante la destrucción de la cultura indígena con igual o mayor saña que los conquistadores hispanos en el siglo XVI. En fechas recientes, voces inteligentes se han alzado para advertir que la reforma salinista al artículo 27 constitucional (que permite la venta de tierras ejidales a particulares) afectará seriamente las zonas de monumentos arqueológicos. Una de estas zonas es Monte Albán, donde resulta que parte de su territorio original estará ahora en manos de la iniciativa privada (El Universal, 28/II/2002). O al menos eso pretenden los gobiernos neoliberales. Pero hay resistencias. Los habitantes de los municipios de San Pedro Ixtlahuaca, Santa Cruz Xoxocotlán y Santa María Atzompa se han organizado para evitar esa privatización de la historia. Agrupando a ejidatarios, comuneros, pequeños propietarios y colonos, la organización llamada Frente Zapatista contra la Privatización y el Despojo Neoliberal pone en su nombre su vocación y su tarea. Desde mediados del año 2001, estos oaxaqueños denunciaban lo que se venía: la privatización de Monte Albán; que detrás de los proyectos gubernamentales no estaba el interés de preservar esa zona arqueológica, sino el venderla para construir hoteles, centros de convenciones y locales comerciales. Un año después, en 2002, el gobernador Murat daba un paso adelante en el sueño de Salinas de Gortari: el proyecto Monte Albán Siglo XXI, privatizando tierras ejidales en los alrededores del complejo arqueológico y reprimiendo a quienes se oponen a esta comercialización de la historia. Sin embargo, la resistencia se mantiene, aunque esté alejada de los medios de comunicación. ''Nosotros somos los verdaderos defensores de la zona arqueológica de Monte Albán, porque es nuestra casa y también la casa de todos los mexicanos, pero en esta lucha permanente por tratar de cuidarla y protegerla resistimos culturalmente y nos enfrentamos contra quienes pretenden destruirla, restringiendo el uso y destino de nuestras tierras en beneficio de los grandes inversionistas'', dicen y se comprometen estos indígenas rebeldes. El viejo nuevo PRI, con José Murat, Diódoro Carrasco y Heladio Ramírez disputándose el botín, sigue la ruta que le marcó su último gran dirigente: Carlos Salinas de Gortari. Para ello recurren a su argumento más socorrido: la represión. Sin embargo, a pesar de la represión, en Oaxaca hay algunos de los ejemplos más vivos de la resistencia antineoliberal, y la totalidad de ellos no sólo se dan a pesar de los partidos políticos, también en contra de ellos. En diciembre pasado, un grupo de jóvenes que se agrupan en torno a la cultura, fueron atacados por la policía de Juchitán, desalojados, y sus miembros son todavía perseguidos por el gobierno municipal ''democrático''. En la Sierra Norte de Oaxaca, el Consejo Indígena Popular de Oaxaca Ricardo Flores Magón ha sufrido golpes duros por negarse a la rendición o sumarse a las facciones de Murat, de Diódoro (aquel que, siendo secretario de Gobernación de Zedillo, "operó" la derrota del PRI en las elecciones de 2000) o de Heladio. En la Sierra Sur (pero no sólo ahí), la Alianza Magonista Zapatista, la Coalición de Organizaciones del Estado de Oaxaca, el Comité de Defensa de los Derechos del Pueblo, la Coalición de Organizaciones Independientes de la Cuenca, el Frente Amplio de Lucha Popular, el Frente Civil de Teojomulco, el Frente Unico de Defensa Indígena, las Organizaciones Indias por los Derechos Humanos de Oaxaca, la Unión de Campesinos Pobres y la Unión de la Juventud Revolucionaria de México se han conformado en la Coordinadora Oaxaqueña Popular Magonista Antineoliberal y construyen uno de los procesos de resistencia más interesantes. No sólo. La resistencia oaxaqueña abunda en sabiduría, decisión y nombres: Servicios del Pueblo Mixe, Unión de Organizaciones de la Sierra Juárez de Oaxaca, Unión de Comunidades Indígenas de la Región del Istmo, la Coordinadora Estatal de Productores de Café de Oaxaca y el Movimiento Unificado de Lucha Trique, por mencionar algunas de las muchas que hay sobre el suelo oaxaqueño. Y no pocas veces la resistencia toma el nombre de los municipios que la enarbolan. Así aparecen: Quetzaltepec-Mixe, San Pedro Yosotatu, Unión Hidalgo, Yalalag, y otros que pueblan de rebeldía la geografía oaxaqueña. Difícilmente verá usted a miembros de estas organizaciones o de estos municipios compitiendo para ser diputados. Su vocación no es el Poder, sino el servicio. Así lo mandan los antiguos que levantaron la grandeza de Monte Albán y cuya rebeldía derrumbó a quienes gobernaban con soberbia. Pero si los neoliberales del PRI o del PAN o del PRD se salen con la suya, estaríamos frente a la posibilidad de que la historia de México se convierta en una empresa más que cotice en la Bolsa de Valores: Historia de México Company SA de CV. ¿Qué valor, además del de escenografía turística, le puede dar el capital a la arqueología prehispánica? Cuando los prestanombres del gran dinero (Diego Fernández de Cevallos y sus patiños Manuel Bartlett y Jesús Ortega, de PAN, PRI y PRD, respectivamente) en el Congreso mexicano dieron al traste con el reconocimiento constitucional de los derechos y la cultura indígenas, no sólo remedaron a los encomenderos de la época colonial, también y sobre todo aseguraron que la historia de México fuera una mercancía más en el mercado internacional. Si la forma en la que lo hicieron recuerda el teatro de vodevil es porque los políticos no suelen resistir la tentación de hacer el ridículo. Pero no sólo para poseer la historia es que el poderoso la compra, también para evitar que sea leída como es ley, es decir, viendo hacia delante. La historia de arriba sigue diciendo "fueron" a quienes son todavía. Así hace porque allá arriba sólo cuenta el recambio de quienes son poder. Así, el tiempo del poderoso sólo termina cuando otro poderoso lo desplaza. Pero abajo el tiempo sigue fluyendo. Al responder la incógnita que plantea el pasado histórico, quien está abajo descifra líneas quebradas, subes y bajas, valles, lomas y hondonadas. Sabe así que la historia no es más que un rompecabezas que lo excluye como actor principal y sólo le reserva el papel de víctima. La pieza que falta en la historia nacional es la que completa la falaz imagen del único de los mundos posibles, el actual, sino la que incluye a todos en su verdadero tamaño: la lucha continua entre quienes se pretenden la culminación de los tiempos y quienes saben que la última palabra se construye resistiendo, a veces en silencio, lejos de los medios de comunicación y de los centros de Poder. Sólo así es posible entender no sólo que el del presente no es el mejor ni el único mundo posible, tampoco sólo que son posibles otros mundos, sino, sobre todo, que esos mundos nuevos son mejores y son necesarios. Mientras eso no ocurra, la historia no dejará de ser una colección anárquica de fechas, lugares y vanidades de distintos colores. La grandeza de Monte Albán no se completará con el descubrimiento de más templos, tumbas o tesoros, ni siquiera con la reconstrucción exacta de su indudable esplendor. Monte Albán estará completo, y con ello será parte de la historia real de nuestro país, cuando se entienda que quienes lo hicieron posible, quienes lo levantaron y mantuvieron, y cuya rebeldía socavó la soberbia que lo habitaba, aún viven y luchan, no para que Monte Albán y su poderío renazcan y la historia dé un vuelco imposible hacia atrás, sino para que se reconozca que el mundo no estará completo si no incluye a todos en la mañana. El movimiento indígena en el que se inscribe el zapatismo no pretende volver al pasado y mantener la pirámide injusta de la sociedad, sólo cambiando de color la piel del que arriba manda y dispone. La lucha de los pueblos indios de México no apunta hacia atrás. En un mundo lineal donde el arriba se considera eterno y el abajo inevitable, los pueblos indios de México rompen con esa línea y apuntan a algo aún por descifrar pero ya nuevo y mejor. Quien viene de abajo y de tan lejos en el tiempo, tiene, es cierto, lastres y dolores. Pero éstos le fueron impuestos por quienes hicieron de la riqueza su dios y su coartada. Y también, quien viene con paso tan dilatado, muy lejos puede ver y en ese lejano punto que su corazón adivina hay otro mundo, uno nuevo, uno mejor, uno necesario, uno donde caben todos los mundos... Si con su avasallante y estúpida marcha los neoliberales dicen "no hay más cultura que la nuestra", abajo, con el México subterráneo que resiste y lucha, los pueblos indios de Oaxaca advierten: ''hay otras grutas como la nuestra''. Desde las montañas del Sureste Mexicano 

Subcomandante Insurgente Marcos.