
“Gloria a Dios en las alturas, en la tierra paz, buena voluntad para con la humanidad.”
Lucas 2:14
El relato del nacimiento de Jesús según Lucas nos presenta un panorama desolador y a la vez magnífico. Desolador en cuanto a la falta de solidaridad humana y al mismo tiempo magnífico en cuanto a la total solidaridad de Dios para con todo lo creado. Impacta en este relato los escenarios que Lucas va presentando... La situación de un pueblo bajo el imperio y sus leyes donde aparece la mención del censo que genera toda una situación de movilización de personas, según el propio Lucas... un censo que tiene como fin establecer los tributos, posiblemente uno podría pensar que desde un concepto de lo legal y hasta de cierta 'justicia' permitía establecer el tributo sobre la cantidad de personas que debían tributar, ni de más ni de menos, siendo la tarea de las ciudades recaudar ese tributo.1 El resultado directo era expulsar a todos los extranjeros de los lugares, es decir, bajar lo más posible el conteo del censo para que la ciudad pagase lo menos posible... extranjeros, pobres, migrantes... 'que cada cual se haga cargo de los suyos' Lucas ubica a María y a José entre este grupo de 'desplazados' que debe ir a una tierra de la cual José tiene raíces... pero ya no hay ni parentela donde llegar... también son mala noticia para los lugares donde llegan, aumentan la cuenta de lo que habrá que pagar a Roma... “para ellos no había lugar en el mesón...”2 Para otros y otras posiblemente sí, pero estos pobres, expulsados; no encuentran lugar físico o de solidaridad de la desgracia compartida del tributo y por lo tanto del censo. Terminan solos en un establo arreglándose como pueden. Allí nace Jesús.
Donde se toca el bolsillo de los que tienen en función de hacerse cargo comunitariamente de los que no tienen, allí es donde más se manifiesta la falta de solidaridad de los seres humanos. Y son los que menos tienen, los que están en los márgenes, los que escuchan la celeste voz. El coro celeste no canta en el palacio de Herodes, no canta en el Templo, no canta en el mesón de Belén... Y estos peones rurales, que no tienen nada3, que cuidan de noche lo que pertenece a otros, sin más beneficio que la supervivencia... reciben el regalo del anuncio del nacimiento del Redentor. El impacto del anuncio celeste, contrapuesto a la situación de desplazamiento y expulsión de la comunidad humana experimentada por María y José nos presenta el escenario terrible y a la vez magnífico. Dios elige ese lugar y esa situación para transformarla, para que nadie que sea tocado por este anuncio pueda permanecer quieto o quieta, deja lo que hace para sostener la insolidaridad y se pone en camino al pesebre... al pesebre de Belén, porque pesebres hay muchos... “...No todos los pesebres tiene a Cristo tampoco todos los sermones enseñan la verdadera fe. Hubo un pesebre en Belén donde este tesoro estuvo acostado...4” Y el pesebre, según Lutero es la comunidad de fe misma, la que puede alegrarse ante las señales de un mundo más justo que pone límites a la insolidaridad humana, donde las señales de una sociedad que pone un acento en el sostén comunitario de todos sus miembros pueda ser interpretado como señales, en la esfera de la Ley, de la acción de Dios... ser comunidad de pesebre verdadero con Jesús dentro es la comunidad que da testimonio denunciando las injusticias y anunciando que Dios mismo las ha sufrido para desacralizarlas y permitir cambios en la realidad humana a la luz de su reinado eterno.
No alcanza hoy en día con el pequeño gesto de dar lugar a María y José en el mesón... es un gesto amable pero no suficiente para los millones que sufren. Desde la esfera de la Ley, trabajar incansablemente por la justicia en la sociedad5 y anunciar la esperanza desde el Evangelio, porque hay Navidad, Dios ha nacido en lo más miserable para que nadie más deba hacerlo.
¿Dónde nos encontrará la Navidad? Es escenario del relato de Lucas resulta muy duro. ¿Escucharemos la Voz Celeste? Estaremos defendiendo nuestros propios intereses o buscando el bien común de toda la humanidad? Lucas nos deja sacar nuestras propias conclusiones. Los ángeles se volvieron al cielo... ya habían realizado la tarea encomendada. Algunos y algunas se pusieron en marcha...
En medio de lo desolador se está manifestando la luz de Dios.
Quiera Dios concedernos a todos y a todas ser parte de ese pesebre donde se encuentra el niño que es esperanza concreta de trabajo por un mundo renovado que de Dios viene, en medio de nuestra mezquindad.
Con los deseos de una bendita y renovadora Navidad,
Alan Eldrid
Pastor Presidente.
1“César Augusto fue considerado por muchos como el más brillante estratega fiscal del Imperio Romano. Durante su gobierno como “Primer Ciudadano”, los publicanos fueron virtualmente eliminados como recaudadores de tributos por el gobierno central. Durante este período se dio a las ciudades la responsabilidad de recaudar tributos http://www.buenastareas.com/ensayos/Historia-Del-Tributo/285674.html
2Lucas 2:7
3Lutero, Sermón de Navidad. Sermón escaneado del volumen I:134-160 de The Sermons of Martin Luther, publicado por Baker Book House (Grand Rapids, MI) Página 154 (http://www.orlutheran.com/html/mlselk2.html)
4“Not all mangers have Christ neither do all sermons teach the true faith. There was but one manger in Bethlehem in which this treasure lay...” ibídem Página 151
5Miguez Bonino, José. La Fe en busca de la eficacia. Ediciones Sígueme, Salamanca 1977. Referencia a la página 185 dónde el Prof. Miguez Bonino, referenciando al Prof. Lambert Shuurmann, plantea la relación dinámica de 'prójimo,' 'naturaleza (creación) y Dios de la alianza (Yahvé) pg. 195