LITURGIA : PREGUNTAS Y RESPUESTAS

Algunos pensamientos relacionados con las preguntas más frecuentes, realizadas por el equipo de liturgia de la ELCA.

¿QUIÉN PRESIDE LA LITURGIA?

Hoy en día, la comprensión del liderazgo en la asamblea de los cristianos reunidos para celebrar la liturgia al Dios todopoderoso en Jesucristo es la visión de un liderazgo compartido. El liderazgo compartido es la meta en muchas denominaciones y congregaciones cristianas. Esto es especialmente importante en las iglesias luteranas en América. Nuestra identidad luterana, así como nuestros libros litúrgicos describen el liderazgo sobre la base de dones y llamado. Es importante considerar la explicación de los símbolos de las celebrantes de la liturgia tal como aparece en la página 8 del “Libro de Liturgia y Cánticos” nos permite “identificar los roles de los diversos participantes en el rito”.

“Una característica de la liturgia contemporánea es el énfasis en el liderazgo compartido para indicar con ello que el servicio no es algo que hace el pastor mientras el pueblo observa sino que es una acción compartida por todos aquellos congregados para la celebración y sobre la cual uno es llamado a presidirla” (Manual de Liturgia)

Los símbolos que designan los distintos roles de liderazgo en nuestro “Libro de Liturgia y Cánticos” hace una distinción entre “quien preside, una persona ordenada” ; el ministro asistente -quien asiste al que preside la liturgia, preferiblemente una persona laica” ; el líder -quien dirige un rito o un cántico ; que puede ser una persona laica. Generalmente, el ministro que preside la Santa Comunión es un ministro ordenado (pastor) de la congregación. Tal persona ha sido entrenado, llamado y ordenado en la iglesia al ministerio de la Palabra y el Sacramento. La liturgia de la Santa Comunión, al asignar ciertas responsabilidades de liderazgo al ministro que preside, es muy cuidadosa de reflejar el compromiso de la iglesia con relación al rol del ministro ordenado en su vida y su testimonio.

El rol del ministro ordenado es un compromiso confesional en las iglesias luteranas. Se fundamenta en la comprensión del Artículo XIV de la Confesión de Augsburgo : “ Respecto al gobierno eclesiástico se enseña que nadie debe enseñar públicamente en la iglesia ni predicar ni administrar los sacramentos sin llamamiento legítimo”. El llamado “legítimo” es un termino utilizado para designar a las personas ordenadas al oficio pastoral. En esta iglesia otras personas también pueden ser llamadas legítimamente a servir como ministros asociados, ministros diáconos o diaconisas. Pero estos llamados son cuidadosamente distinguidos del llamado descripto en la Confesión de Augsburgo XIV del llamado a : “enseñar públicamente en la iglesia o administrar los sacramentos”

Esta comprensión del liderazgo compartido se pone de manifiesto cuando un ministro asistente laico, junto con el ordenado, ejercen el liderazgo en la asamblea litúrgica. El liderazgo de un ministro asistente, que cumple los roles indicados en el “Libro de Liturgia y Cánticos” dan claro testimonio de este liderazgo compartido. Para este ministerio se requiere un adecuado entrenamiento y dones de igual manera como se exige con relación a un ministro ordenado, aún cuando esos dones y entrenamiento puedan ser diferentes.

Ministros asistentes adicionales son también importante para completar esta comprensión. El ministerio de los lectores de las escrituras, aquellos que ayudan con la distribución de la Santa Comunión o asisten en el Santo Bautismo : todos ellos construyen esta comprensión. Los ministros de la hospitalidad, los ujieres, acólitos y servidores, y todos aquellos que cooperan en el arreglo del altar contribuyen en este liderazgo.

El uso del termino  “Ministro presidente” adquiere un mejor sentido en este contexto de los diversos líderes poniendo en práctica diversidad de dones en la asamblea litúrgica. El ministro ordenado no preside en el sentido de enseñorearse sobre toda la asamblea y sus muchos ministros. Más bien, el ordenado preside como aquel que alienta y fortalece los dones de liderazgo, y de esta forma enriquecer y capacitar a la asamblea.

¿Cuáles son las partes de la celebración que tradicionalmente pertenecen al ministro que preside la Santa Comunión ?

Breve Orden Penitencial

Invocación : “En el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo”.

Invitación a la Confesión: “ Si decimos que no tenemos pecado, ...

El comienzo de la Confesión: “Misericordioso Dios :

Las Palabras de la Absolución.

Santa Comunión :

Saludo Apostólico.

La Oración del Día (y el diálogo previo)

La Lectura del Evangelio.

El Sermón.

La conclusión de las plegarias: “A ti, oh Señor, encomendamos...

La Gran Plegaria Eucarística. (Nunca se debe dividir entre los ministros celebrantes)

Participación y supervisión de la distribución de la Santa Comunión.

La bendición posterior a la Comunión.

La Bendición del Envío.

Quizás la cosa más sorprendente con relación a esta lista es lo poco que se le asigna en términos de cantidad. Muchos otros lideres pueden y deben ser empleados para asignar un liderazgo a cada aspecto de la liturgia que no está limitada en la vida de la iglesia por nuestros compromisos confesionales al rol del oficio ordenado. Designar una multiplicidad de clérigos en una congregación para tomar parte en la liturgia en aquellas partes asignadas a los laicos es perder una oportunidad de mostrar una asamblea donde el espíritu llama a muchos a servir.

El liderazgo de los oficios diarios de la Oración de la Mañana (Maitines) y la Oración de la Tarde (Vísperas) junto con la Oración al Fin del Día (Completas), no está restringida a aquellas personas ordenadas. Igualmente, la Oración Responsorial tiene necesidad de un líder pero no es necesario que este sea ordenado. En aquellas congregaciones en las que la celebración más importante es la Oración de la Mañana es parte integrante del programa dominical, el pastor puede presidirla en su cualidad de ser un líder llamado por la congregación. Sin embargo, muchas congregaciones que muy frecuentemente utilizan este oficio a menudo rotan el liderazgo entre aquellos que tienen el don y el entrenamiento de ser buenos conductores de la oración. Las congregaciones que convocan a un músico tienen allí otro modelo de liderazgo que pueden utilizar en tales servicios.

El Santo Bautismo y todas las celebraciones llamadas Cultos Ocasionales, tienen claramente indicados los distintos roles. Los cultos ocasionales utilizan el mismo sistema de designación que el “Libro de Liturgia y Cánticos”. La unción de los enfermos con aceite también ha sido tradicionalmente asociado con el oficio pastoral, y por lo tanto es correctamente por un ministro ordenado. La tradición y la constitución de la iglesia asigna un lugar especial al pastor ordenado en el ministerio de la confesión privada. Esto garantiza de cierta manera a las personas que emplean esa confesión que la confidencialidad ha de ser protegida por el ministro.

En algunas celebraciones relacionadas con el llamado, tales como la instalación de un obispo, un pastor u otros ministerios reconocidos, tales como la consagración de ministros diacónicos y la consagración de ministerios asociados, un obispo es designado por la iglesia como el ministro que preside apropiadamente. En estas ocasiones, también, el modelo de un ministerio compartido con el apropiado ministro que preside entre una variedad de liderazgo y ministerios es puesta de manifiesto.

“En la celebración de la eucaristía, Cristo reúne, enseña y alimenta a la Iglesia. Es Jesucristo quien invita a la comida y la preside. El es el Pastor que guía al pueblo de Dios, el Profeta que anuncia la Palabra de Dios, el Sacerdote que celebra el Misterio de Dios. En la mayoría de las Iglesias, esta presidencia de Jesucristo tiene por signo la de un ministro ordenado. El que preside la celebración en nombre de Cristo manifiesta que la asamblea no es la propietaria del gesto que produce, no es dueña de la eucaristía: la recibe como un don de Cristo vivo en su Iglesia. El ministro de la eucaristía es el enviado que representa la iniciativa de Dios y expresa el vínculo de la comunidad local con las demás comunidades en la Iglesia universal” (Bautismo, Eucaristía y Ministerio, 29)

Preparado por Paul R. Nelson. Diciembre de 1996

Traducido y adaptado por Lisandro Orlov. Junio 1999.

RECURSOS.

“El Uso de los Medios de Gracia. Una Declaración de la Práctica de Palabra y Sacramento”. Augsburg Fortress. 1997

“Presidir y la Eucaristía”. Cuadernos Phase 19. Centre de Pastoral Litúrgica de Barcelona.

Preparado por Paul R. Nelson Diciembre de 1996

Traducido y adaptado por Lisandro Orlov. Mayo de 1999