|
¿QUÉ SIGNIFICAN LAS VESTIMENTAS LITURGICA? Las vestimentas litúrgicas son ropajes distintivos que utilizan aquellas personas que conducen una celebración. Hoy en día, las vestimentas ya no son simplemente una marca distintiva marcadora del clero. Los ministros asistentes (ayudantes, acólitos, lectores, ministros de la eucaristía, los miembros del coro, solistas y otros músicos) también utilizan vestimentas litúrgicas. Estas vestimentas distintivas están más relacionadas a los uniformes que a las ropas de la vida cotidianas. Las vestimentas son una forma de comunicación no verbal. Ellas comunican de la misma forma en que lo hacen los uniformes que emplean aquellas personas en funciones oficiales. No son similares a las vestimentas teatrales; las vestimentas litúrgicas no comunican una falsa pretensión o un rol teatral. Las vestimentas también proclaman que un individuo está funcionando en una relación particular con una comunidad de creyentes y con relación a una estructura de liderazgo reconocible. Al igual que las vestimentas utilizadas por un juez en ciertos países en una corte de justicia secular o las vestimentas académicas, cuyas capuchas y capas utilizadas tanto por los profesores y graduados en una ceremonia académica, las vestimentas hablan acerca de una acción oficial y reconocida. El uniforme de un agente de policía comunica una función en forma rápida y eficiente. Para los cristianos las vestimentas actúan de la misma manera. Las vestimentas nos ayudan a centrarnos en el ministerio que está ejerciendo antes que en las características individuales de un líder. Los cristianos han utilizado también el color de las vestimentas para comunicar el carácter de la celebración litúrgica en la cual se está participando. Los colores del año litúrgico han llegado a ser el color de algunas de las vestimentas. De acuerdo a las costumbres en uso, en la Iglesia Evangélica Luterana estos colores son: azul, púrpura, blanco, dorado, verde, negro y rojo. Ellos están relacionados con la estación del año eclesiástico o los días de las fiestas. Tradicionalmente, han existido dos clases de vestimentas utilizadas por los cristianos: Las vestimentas “Eucarísticas” relacionadas con la Santa Comunión. El ministro que preside usa un alba, cinturón, estola, y casulla. De estas vestimentas, los luteranos en muchos países, han considerado la estola (una larga y delgada banda, usualmente en el color del día o del tiempo litúrgico) como la marca distintiva, signo, símbolo o uniforme de los pastores ordenados. Ellos reciben esta vestimenta como una parte del servicio de ordenación. Las personas que sirven en la Santa Comunión están usualmente revestidos con un alba y cíngulo. Esta es adecuada para los acólitos, lectores, miembros del coro, músicos y todos aquellos que ejerzan un liderazgo en la liturgia La segunda categoría de vestimentas está relacionada con el oficio divino (las liturgias de la mañana y la oración de la tarde y otras celebraciones de la iglesia). Aquí la tradición y la estructura ecuménica utilizada es cambiante. El largo uso de la sotana negra y el sobrepelliz por los líderes de estos servicios parece estar dando lugar al uso del alba y del cíngulo. No se utiliza usualmente estola en estos oficios. Algunas congregaciones prefieren revestir a los miembros de su coro, servidores, y líderes musicales con sotana y sobrepelliz. La capa pluvial una vestimenta semejante a una capa, puede ser utilizada en los oficios divinos por aquel que preside y por otros líderes, y en la Eucarística como vestimenta procesional utilizada por el ministro que preside durante la procesión, por otros celebrantes (esto es, por el predicador) Las iglesias que tienen obispos con sucesión histórica utilizan la mitra (un sombrero en punta y tieso) para sus obispos. La capa es a menudo utilizado por un obispo cuando el o ella no preside la Santa Comunión. Sin embargo, estas no son vestimentas litúrgicas en un sentido estricto. El obispo también utiliza el cayado (báculo) y una cruz pectoral para indicar el oficio al cual han sido llamados a ejercer. Ecuménicamente, en las iglesias que tienen diáconos ordenados, una estola especial se utiliza en forma cruzada sobre el pecho desde el hombre izquierdo como una marca de su ministerio ordenado. Teniendo en cuenta que muchas iglesias luteranas no tienen este ministerio ordenado de diáconos, este uso específico para los diáconos no parece adecuado para ningún celebrante en ninguna ocasión. El ministerio del diácono esta llamado a un servicio dentro de una estructura. Si se emplea una estola tal como la utiliza un diácono ordenado se ignora o se desafía una decisión de la iglesia porque la vestimenta contradice el carácter de ese ministerio. También en el plano ecuménico se puede producir una confusión. Una simple dalmática se puede utilizar si se desea emplear una vestimenta para el ministerio del diácono no ordenado. Esta vestimenta tradicionalmente no ha sido utilizada exclusivamente por un diácono ordenado, por lo tanto es la elección apropiada en aquellas iglesias luteranas que no tienen diáconos ordenados. En las iglesias que emplean en el área litúrgica diácono y subdiacono, que pueden ser pastores ordenados o fieles bautizados, y a los cuales se les asigna estas funciones tradicionales en la Eucaristía, en este contexto el uso de la estola de los diáconos no es apropiado. Aquí también, el uso de una dalmática o de una dalmática o una túnica es la mejor elección. Las vestimentas cristianas nos ayudan a identificarnos con la tradición de la iglesia. Usarlas de acuerdo a gustos personales confunde y debilita esta identificación, de la misma forma que un juez que se vistiera como un oficial de policía confundiría y haría del uniforme una pretensión. Las vestimentas, al igual que los uniformes, deben comunicar con claridad y honestidad. A semejanza de otras ropas, la forma exacta del diseño de las vestimentas utilizadas en la iglesia evoluciona a lo largo del tiempo de acuerdo a desarrollos estéticos. Las congregaciones, a medida que exploran caminos nuevos en el uso de vestimentas en la celebración litúrgica, están utilizando diseños que son, en algunos casos, recuperación de diseños tradicionales y, en otros, extraordinarios diseños contemporáneos, Los fabricantes comerciales de vestimentas no son las únicas fuentes en producir estas vestimentas. Artistas y diseñadores también actúan en este campo. Muchas congregaciones buscan más allá de estos límites entre los artesanos talentosos que trabajan en la producción de ropas para que les ayuden a diseñar y confeccionar las vestimentas que reflejan la cultura y el gusto local. Prepared
by Paul R. Nelson Traducido y adaptado por Lisandro Orlov RECURSOS Van Loon, Ralph, and Stauffer, S. Anita. Worship Wordbook: A Practical Guide for Parish Worship. Minneapolis: Augsburg Fortress, 1995. Stauffer. Altar Guild Handbook. Minneapolis: Augsburg Fortress. The Oxford Dictionary of the Christian Church. New York: Oxford University Press, 1974. PLP; C9: 22; yellow Copyright © 2000 Evangelical Lutheran Church in America Este documento se puede reproducir para ser utilizado en su comunidad siempre y cuando aparezaca en cada copia la indicación del copiright). |